Introducción
La estrangulación de una hernia corresponde a la constric-
ción del contenido herniario por el cuello del saco herniario.
Su incidencia es de alrededor del 8 al 11 % en las hernias
inguinales
[2, 3, 5]
. La estrangulación es diez veces más frecuen-
te en las hernias crurales que en las hernias inguinales
[2, 5]
. La
hernia estrangulada es una urgencia quirúrgica y el retraso
en la intervención conlleva un riesgo vital.
Reseña fisiopatológica
MECANISMO Y LESIONES
El factor desencadenante de la estrangulación es una fuerte
hiperpresión abdominal, secundaria en la mayoría de los
casos a un esfuerzo: tos, pujo abdominal intenso o levanta-
miento de un gran peso. El intestino o el epiplón se introdu-
cen a través del cuello herniario.
En general el cuello del saco peritoneal provoca la estrangu-
lación (fig. 1), lo cual explica que la estrangulación compli-
que principalmente las hernias inguinales indirectas y sea
excepcional en las hernias directas. En realidad, el cuello del
saco es más apretado y más rígido que el anillo del orificio
inguinal profundo. En las hernias crurales intervienen tanto
el cuello del saco, como el mismo anillo crural, que es usual-
mente de pequeño calibre.
El epiplón y el intestino delgado son las vísceras que se
estrangulan con mayor frecuencia, rara vez el colon, a veces
el apéndice y en la niña el ovario.
El epiplocele estrangulado evoluciona en tres fases; conges-
tión, infarto y luego necrosis aséptica, que lleva a la forma-
ción de una brida fibrosa, si la intervención no se lleva a
cabo.
Evidentemente, las consecuencias del enterocele estrangula-
do son más graves. La constricción del intestino por el cue-
llo herniario origina al mismo tiempo una oclusión intestinal
por estrangulación y una oclusión vascular: la compresión
provoca primero el bloqueo de la circulación venosa y linfá-
tica que produce el edema y luego el bloqueo de la circula-
ción arterial y la isquemia. Las lesiones intestinales evolu-
cionan en tres fases: en la fase de congestión, la pared intes-
tinal se encuentra edematizada, roja, congestionada y engro-
sada. El surco de estrangulación es blancuzco, lívido. El saco
contiene un líquido seroso inodoro que puede estar ausente
en la variedad llamada hernia estrangulada «seca». Después
de su liberación, el intestino recobra el color y sus movi-
mientos peristálticos pues las lesiones son reversibles. En la
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Encyclopédie Médico-Chirurgicale – E – 40-139
Tratamiento de las hernias inguinales
estranguladas
E Pélissier
JM Damas
Resumen. – La hernia estrangulada es una urgencia quirúrgica. El riesgo de estrangulación es
diez veces más alto en las hernias crurales que en las hernias inguinales. El tratamiento de la her-
nia estrangulada es una urgencia e incluye un primer tiempo visceral que consiste en liberar el
intestino herniado, evaluar su viabilidad y eventualmente efectuar su resección; el segundo tiem-
po, de reparación parietal, consiste usualmente en una herniorrafia, a causa del riesgo séptico.
Palabras clave: hernia inguinal, hernia crural, cirugía, estrangulación, prótesis.
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Édouard Pélissier : Membre de l’Académie nationale de chirurgie, clinique Saint-Vincent, 33, che-
min des Tilleroyes, 25000 Besançon, France.
Jean-Michel Damas : Ancien chirurgien des hôpitaux des Armées, ancien prosecteur d’anatomie,
centre de chirurgie herniaire Paris-la-Défense, 4, rue Paul-Napoléon-Roinard, 92400 Courbevoie,
France.
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1 Hernia estrangulada. 1. Cuello del saco; 2. Contorno del orificio ingui-
nal profundo; 3. Surco de estrangulación.