UNA TRIBUNA PARA UN PUEBLO: CONTEXTOS POLÍTICOS DE LA TRIBUNA DE EMILIA PARDO BAZÁN Álex Alonso N ogueira Brooklyn College i. El equívoco «docente » Al frente de La Tribuna aparece dos veces la palabra «docente», que además está subrayada en el manuscrito que se conserva. El término, con el que la escritora quería reconocer un cierto fracaso parcial en su estudio de costumbres contemporáneas, es un punto suelto, una fisura, que permite acercarse a los problemas que plantea este texto, escrito en un contexto muy datado, el invierno de 1882, de un modo al menos parcialmente simultáneo a la redacción de La cuestión palpitante, ensayo con el que comparte varias ideas fuerza y un lenguaje crítico, una serie de conceptos implícitos que remiten directamente al planteamiento del debate estético y político- sobre el naturalismo1.1 1. Sobre la cronología de ambas obras y su contexto editorial, vid. la introducción de José Manuel González Herrán (1988) a La cuestión palpitante. La referencia al mss. en el artículo de Andrea Bernardi (2007). La necesidad de justificar tanto la apariencia de sátira que le reprochará en su reseña su corresponsal Josep Yxart (1998(1884]: 199), como el propósito docente es probablemente una de las razones por las que reescribió el prólogo. Así si en la versión definitiva niega «la intención satírica» y que no sabe «encubrir que en este libro, casi a pesar mío, entra en un propósito que puede llamarse docente» (cursiva de la autora), en el prólogo original el término y el problema aparecen de un modo mucho más directo; de este modo, aunque niega de nuevo que se trate de una sátira política, que no considera un género ilegítimo, como el Don Gonzalo de José María de Pereda prueba, reconoce: «Lo que es cierto es que quizás de todas las obras -61 -