189 Cartas al Director (2): 126-127. 8. Figueroa J, Andreoni J, Densen P. Comple- ment deficiency states and meningococcal di- sease. Immunol Res 1993; 12 (3): 295-311. 9. Biselli R, Casapollo I, D’Amelio R, Salvato S, Matricardi PM, Brai M. Antibody response to meningococcal polysaccharides A and C in patients with complement defects. Scand J Immunol 1993; 37 (6): 644-650. Empiema pleural por Gemella morbillorum Sr. Director. Gemella morbillorum es un coco grampositivo microae- rofílico que forma parte de la flora nor- mal del tubo digestivo y del tracto uro- genital. Se ha descrito como causa de endocarditis, meningitis, artritis sép- tica y sepsis 1 . Presentamos un caso de empiema causado por G. morbillorum. Se trata de un paciente de 75 años que ingresó por fiebre y deterioro del estado general de dos semanas de evo- lución. Entre sus antecedentes desta- caban una fibrilación auricular cróni- ca y un ictus isquémico del territorio carotídeo izquierdo, quedando como secuelas una hemiplejía derecha, afa- sia mixta y disfagia. A la exploración física destacaba una semiología de derrame pleural derecho. La radio- grafía de tórax reveló la presencia de un infiltrado en la base derecha pul- monar con derrame pleural. Una tora- cocentesis dio salida a un líquido de aspecto turbio con los siguientes pará- metros: pH 7,15; proteínas 62 mg/dl; glucosa 6 mg/dl; leucocitos 1.400/mm 3 (87% polimorfonucleares); LDH 2.510 U/l; ADA 34 U/l. El cultivo del liquido pleural en agar-sangre para anaero- bios fue positivo para un coco grampo- sitivo, anaerobio, agrupado en cade- nas, que formaba colonias alfahemolí- ticas, catalasa negativa y optoquina resistente. El microorganismo fue identificado por el sistema API 20 Strep (BioMérieux, Francia) como G. morbillorum. El microorganismo era sensible a penicilina, vancomicina, imipenem y gentamicina. Se procedió a la colocación de un tubo de drenaje pleural y se inició tratamiento anti- biótico con imipenem, que posterior- mente se sustituyó por amoxicilina- ácido clavulánico (1g/8 horas iv). A pesar de que una ecografía torácica evidenció signos de tabicación pleural, se desestimó la intervención quirúrgi- ca dado el estado basal del paciente. Se mantuvo tratamiento intravenoso con amoxicilina-ácido clavulánico durante 4 semanas, y por vía oral durante 6 semanas más. En un con- trol a los 3 meses del ingreso el paciente estaba afebril y había recu- perado su estado basal; en aquel momento una radiografía de tórax evidenció una mínima afección paren- quimatosa en la base derecha, sin evi- dencia de derrame pleural. G. morbillorum, previamente cono- cido como Streptococcus morbillorum tiene un espectro de infecciones simi- lar al de los estreptococos del grupo viridans, habiéndose implicado fun- damentalmente en casos de endocar- ditis subaguda 2 . De hecho, no es infre- cuente que se confunda con un estrep- tococo del grupo viridans debido a su lento crecimiento en agar sangre y a que puede producir alfahemólisis 2 . En la revisión de la literatura mediante MEDLINE sólo hemos encontrado descritos tres casos de empiema por G. morbillorum 3-5 . Habitualmente se reconoce un factor predisponente para el desarrollo de la infección, como cirugía colónica o dental, o una defi- ciente higiene bucal 3,6,7 . En nuestro paciente el empiema se originó proba- blemente a partir de la aspiración de las secreciones orofaríngeas. Aunque la broncoaspiración no ha sido recono- cida anteriormente como un factor predisponente a infecciones por G. morbillorum, esta hipótesis parece la más plausible dados los antecedentes del paciente y el hábitat natural el microorganismo. El tratamiento óptimo de las infec- ción por G. morbillorum no está bien definido. En casos de endocarditis se ha sugerido que el tratamiento debe- ría consistir en la combinación de un agente β-lactámico con un aminoglu- cósido, reservando la vancomicina para las cepas resistentes a la penici- lina 8 . Los empiemas asociados a neu- monía aspirativa suelen ser polimi- crobianos, y los microorganismos ais- lados con mayor frecuencia son anae- robios comensales de la orofaringe, bacilos gramnegativos y estreptoco- cos del grupo viridans. Ante la sospe- cha de un empiema mixto nuestro paciente recibió tratamiento con amo- xicilina-ácido clavulánico. Sin embar- go, la conducta más racional, si se confirma la naturaleza monomicro- biana de la infección es el tratamien- to con penicilina G sódica. En cual- quier caso, el drenaje de cualquier foco supurativo debe considerarse prioritario. En nuestro paciente deci- dimos prolongar el tratamiento anti- biótico a 10 semanas debido a que el drenaje del empiema fue incompleto. Joan Josep Canet, Raquel Hernández, Pedro Almagro y Javier Garau Servicio de Medicina Interna. Hospital Mútua de Terrassa. Barcelona Bibliografía 1. Debast SB, Koot R, Meis JFGM. Infections caused by Gemella morbillorum. Lancet 1993; 342: 560. 2. Kilpper-Bälz B, Schleifer KH. Transfer of Streptococcus morbillorum to the Genus Ge- mella as Gemella morbillorum comb. Nov Int J Syst Bact 1988; 38: 442-443. 3. García del Busto, Moreno R, Pardo F, Fe- rrándiz A. Empiema causado por Gemella morbillorum. Med Clin (Barc) 1994; 42-43. 4. da Costa CTKA, Porter C, Parry K, Morris A, Quoraishi AH. Empyema thoracis and lung abscess due to Gemella morbillorum. Eur J Clin Microb Infect Dis 1996; 15: 75-77. 5. Marcos Sánchez F, Celdrán Gil J, Árbol Lin- de F, Caballero Sánchez-Robles L. Empiema pleural por Gemella morbillorum de evolu- ción favorable. An Med Interna (Madrid) 2000; 17: 112-113. 6. Maxwell S. Endocarditis due to Streptococ- cus morbillorum. J Infect 1989; 18: 67-72. 7. La Scola B, Raoult D. Molecular identifica- tion of Gemella species from three patients with endocarditis. J Clin Microb 1998; 36: 866-871. 8. Vasishtha S, Isenberg HD, Sood SK. Geme- lla morbillorum as a cause of septic shock. Clin Infect Dis 1996; 22: 1.084-1.086. Bacteriemia por Campylobacter jejuni: a propósito de 2 casos Sr. Director. Campylobacter jeju- ni es una de las causas más frecuen- tes de diarrea bacteriana aguda, sin embargo, la bacteriemia por este microorganismo es poco frecuente 1,2 . Se calcula que menos del 0,5% del total de los aislamientos de este microorganismo proceden de hemo- cultivos 3 . Aunque la bacteriemia puede ocurrir en pacientes sanos tras un cuadro de gastroenteritis aguda, es mucho más frecuente en pacientes inmunodeprimidos y con alteraciones hepáticas 1,2,4 . Describimos 2 casos de becteriemia por C. jejuni detectados recientemente en nuestro hospital. Caso 1. Varón de 75 años con ante- cedentes de etilismo y gastrectomía por ulcus sangrante que consultó por astenia, artromialgias, sensación febril, tos y disnea progresiva de 10 días de evolución. No refería sintoma- tología digestiva salvo un episodio diarreico, autolimitado, los días pre- vios. El paciente había tomado ambu- latoriamente amoxicilina-ácido cla- vulánico y cefuroxima por vía oral con escasa mejoría. A su llegada a Urgencias el paciente impresionaba por su gravedad, estaba febril y taquipneico. En la analítica sanguí- nea destacaba leucocitosis de 18.880 células/mm 3 y elevación de las enzi- mas hepáticas (GGT: 216 UI/l y F. alcalina: 563 UI/l). En la radiografía de tórax no se observaban consolida- ciones. Se recogieron muestras de sangre y orina y se inició tratamiento