367 Ecuador insurrecto y lucha de clases: la dialéctica entre materialidad y subjetividad René Ramírez y Analía Minteguiaga A América Latina le duele cada vez más tanta desigualdad aún si hasta hace poco se escribía sobre cómo había logrado ser naturali- zada en nuestro discurso y en nuestras elecciones cotidianas (Dubet, 2015). El Octubre de Ecuador fue sangriento pero también, hay que decirlo, fue ilusión. No solo hizo visibles los límites de esa natura- lización de la desigualdad, sino que activó lo que algunos autores llaman “el efecto cóndor”: una suerte de contagio de las insurgencias contra los proyectos neoliberales en la región. Diría Agustín Cueva, fue un revuelta que se debatió entre la “ira y la esperanza”. La clave analítica de la desigualdad permite situar la protesta ecuatoriana de Octubre desde la óptica de la lucha de clases en sus dimensiones objetiva/material y subjetiva/aspiracional. Mientras en las clases medias bajas y bajas existe una conciencia profunda sobre los vigentes problemas de la materialidad en la reproducción de la vida, en las clases medias altas –que ya garantizaron esa ma- terialidad– existe un deseo de distinción. Su expectativa pasa por diferenciarse de lo que fueron en el pasado o de aquello que pueden (volver a) ser en el futuro.