Farmacólogos andalusíes: punta de lanza de la farmacia medieval Moreno Toral, Esteban ; Ramos Carrillo, Antonio; Rojas Álvarez, Mª Ángeles Facultad de Farmacia. Universidad de Sevilla. La ciencia árabe, medieval en general, estará caracterizada por dos notas particulares: la primera, el gran poder de asimilación de los conocimientos, tanto de las civilizaciones anteriores a ellos como de los pueblos con los que entra en contacto durante la expansión del Islam; y la segunda, el carácter enciclopédico de la gran mayoría de las obras de sabios y científicos árabes. Podemos afirmar por tanto que la ciencia árabe de los siglos VIII y IX se encuentra en período de formación, en la que coexisten aspectos científicos, empíricos y mágicos. Todo este caldo de cultivo del saber, no eclosionaría en Al-Andalus hasta bien entrado el siglo X, casi un siglo más tarde que en Oriente, alcanzando gran madurez y producción en la Córdoba califal. Durante el califato de Abderrahman III, Córdoba se constituye como un gran centro del mundo científico y cultural. Ello se debe a tres causas: las peregrinaciones a la Meca, los viajes de estudio, cada vez más frecuentes en quienes pretendían ocupar algún puesto destacado en el mundo cultural de la Corte, y la importación de sabios orientales a Córdoba con el fin de emular a Bagdad. Todo ello supondría el auge y desarrollo de disciplinas como la Astronomía, las Matemáticas, la Ingeniería, la Medicina, la Botánica y la Farmacología. Con este excepcional substrato, no resulta extraño que se dieran las circunstancias idóneas para la aparición de una pléyade de grandes figuras, cuyo legado a la humanidad, en todas las ramas del saber, ha sido de gran valor. Las ciencias de la salud tuvieron su máximo exponente en Averroes y Avenzoar, cordobés y sevillano respectivamente. Y no habremos de olvidar al malagueño Ibn-Baytar, a Ibn Yul Yul, a Abulcasis, a Avempace, o al Gafiqui. Todos ellos influyeron decisivamente en la Europa contemporánea (medieval) y en la posterior, y sus textos fueron estudiados hasta bien entrado el siglo XVII.