Además, el valor de este libro no radica únicamente en que nos presenta los Katas esquematizados de una forma sinóptica y con rigor técnico, sino que también aporta otra serie de contenidos que dan un valor añadido al mismo y lo hacen aún más inte- resante. Estos contenidos son los siguientes: Historia del Karate. La llegada del Karate a Japón. El origen de los cuatro grandes estilos a Japón. Árbol genealógico del Karate. La modificación de los signos de escritura del Karate. La evolución del estilo Shôtôkan y sus representantes actuales. ¿Qué es un Kata? Dificultades para el desarrollo del Karate. Tipos de Katas y su evolución a lo largo del tiempo. Criterios de evaluación para los Katas. Instrucciones para la prác- tica y el aprendizaje de los Katas. Algunas indicaciones para la práctica de los Katas. Glosario. Bibliografía. Dibujos de las prin- cipales posiciones y técnicas. Las zonas de golpeo de manos y pies con sus respectivos nombres. Y, por supuesto “Los 25 Shotokan Ka- tas”: Taikyoku Shodan. Heian Shodan. Heian Nidan. Heian Sandan. Heian Yondan. Heian Godan. Tekki Shodan. Tekki Nidan. Tekki Sandan. Bassai Dai. Bassai Sho. Jion. Jitte. Ji´in. Kanku Dai. Kanku Sho. Empi. Hanget- su. Gankaku. Shochin. Nijushiho. Chinte. Meikyo. Wankan. Unsu. Y Heian Shodan (con técnicas de pie), una interpretación libre del autor. Aunque, en mi opinión, se echa de menos una actualización del apartado “La evolución del estilo Shôtôkan y sus repre- sentantes actuales” que arrancara donde el autor terminó y llegara hasta la actualidad. Pues, durante ese tiempo la situación ha variado bastante tras las escisiones dentro de la J.K.A. Y, en cuanto a las peculiari- dades técnicas de los Katas en las diferentes líneas de Shotokan, se ciñe a la línea de la J.K.A. (Kyokai) con algún brevísimo co- mentario de la línea de Kanazawa sensei, pero omite otras líneas no menos impor- tantes y reconocidas. Por otro lado, el li- bro va ya por su 3ª edición en castellano sin sufrir variación alguna en su contenido. Sí ha cambiado, por el contrario, la nueva versión alemana que incluye dos katas más, Gojushiho-Sho y Gojushiho-Dai, y por lo tanto se llama 27 Shotokan Kata. Del mismo modo, aprovecho la ocasión para advertir al lector que no son 25 ni 27 los Katas oficiales dentro del estilo Shotokan. Sino que, hoy en día, las líneas existentes dentro del estilo Shotokan tienen en común muchos Katas pero también tienen otros que no lo son y poseen rasgos técnicos distintos. Sin embar- go, en mi opinión este hecho es positivo ya que contribuye tanto al desarrollo técnico como humano y responde a la inquietud de búsqueda, formación y desarrollo que debe tener todo Budoka. Para terminar, creo que Albrecht Plfüger hizo un libro muy práctico, claro conciso, con rigor técnico y con unos buenos contenidos adicionales. Digno de recomendar como ayuda, complemento o consulta para aquellos que se han iniciado en la práctica del bello arte que es el Ka- rate–Dô–Shôtôkan, en este caso. Hagakure: el camino del samurái Por Tsunetomo Yamamoto Móstoles: Arkano Books,c2005 224 páginas. 15x21 cm. Ilustraciones I.S.B.N.: 84-89897-75-1 • 10,00 € Disponible en: Distribuciones y Ediciones Alfaomega C/ Alquimia, 6. P.I. Los Rosales 28933 Móstoles, Madrid (España) Telf.: +34 91 617 97 14 Fax: +34 91 617 97 14 E-mail: editorial@alfaomega.es http://www.alfaomega.es/ Revisión por Francesc d’Asis Royo i Ribera Hagakure, El breviario del Bushi, este guer- rero romántico, enigmático, leal, seguidor de su propio código, éste que se oculta en la sombra de las hojas, dispuesto a morir por sus principios. Yamamoto Tsunetomo (1659-1719) lo refleja fielmente en esta obra, transportándonos al apogeo de esta clase de hombres representante únicos de la cultura tradicional japonesa, los samuráis. ¿Bushi, samurái? Bushi es un término intercambiable con la palabra samurái, de hecho, se trata de un vocablo más antiguo que apareció en la Era Nara (710-784) pre- cediendo en varios siglos a la utilización por primera vez del término samurái. Tiene que saberse que existió otra forma muy antigua: mononofu. Bushi se refiere a los que comba- ten; si nos fijamos es esta palabra el símbolo SHI puede interpretarse como samurái (en el medievo japonés existían unos hombres procedentes de familias (clanes) poderosas de casta guerrera denominados Ji-Samu- rái). Este libro, recopilación de conversa- ciones con un samurái, refleja los a veces enfrentados pensamientos del arte búdico (Tsunetomo era Bonzo Zen) y el sentir en el arte de la guerra (Tashiro Tsuramoto era un joven samurái). Siete años de largas re- flexiones. Dicen que un Maestro de Chadô (Ca- mino del Té) tiene un sentimiento similar al utilizar la cuchara de bambú para servir el agua con el del agarre de la Katana, es “la Armonía Interior”. Quizás todo este formalismo que el au- tor iba desgranando, en estos dos campos de monje-guerrero dio a la obra la categoría que tiene realmente. En su introducción se plasma la vida del autor y sus avatares, la re- lación con sus Maestros, con el Señorío de los Grandes Clanes, una época complicada de vivir. La comunión del Confucionismo y del Budismo Zen, tratado como sistema social da una gran solidez, resultando determinan- te en esta obra. El Hagakure no es solo el libro de los samuráis, sino también el último despunte de gallardería verbal de una casta en decadencia. Resumiendo: la obra no presenta un siste- ma filosófico total, es una agrupación de pen- samientos de temática variada, aglutina todo tipo de debates, siendo interesantísimo al haberse creado en un contexto histórico muy especial y por consiguiente, significativo. El dolor hace pensar al hombre, el pensamiento hace al hombre sabio, la sabiduría nos conduce a la verdad. Dedicado a mis Maestros Dr. Angel Ferrer i Casals y al Monje Tenko Sr. Jesús Martinez. Revista de Artes Marciales Asiáticas Volumen 2 Número 1 - 2007 105