Lectores y lecturas en el Ochenta por Fabio Espósito (Universidad Nacional de La Plata) RESUMEN El trabajo aborda la representación de lectores y escenas de lectura con el propósito de focalizar todo un conjunto de problemas vinculados con la ampliación y diversificación del público lector durante la emergencia de la novela moderna en la Argentina. En las siguientes obras la ficcionalización de la lectura es un recurso para analizar y debatir cuestiones como el ingreso de nuevos contingentes de lectores, pero también las transformaciones de las modalidades de lecturas, la configuración de una literatura nacional, la formación de los dirigentes, así como también la relación con la prensa periódica. A partir de 1880, se incrementa considerablemente el número de novelas aparecidas en Buenos Aires 1 , surgen algunos autores que ensayarán con el género en más de una ocasión y otros que sólo publicarán novelas. Estos primeros novelistas, que forman parte de la cultura letrada, a pesar de no adoptar aún un perfil profesional, comienzan a cultivar el género de una manera más o menos sistemática. En este sentido, es posible distinguir una serie de textos, acaso los que corrieron mejor suerte en la historia literaria, cuyo eje principal incluye las cuatro novelas de Eugenio Cambaceres, Juvenilia de Miguel Cané, La gran aldea de Lucio V. López, Fruto vedado de Paul Groussac y Ley social de Martín García Mérou. Pero también es posible reconocer en el margen de la serie un lugar para ¿Inocentes o culpables? de Antonio Argerich No es casual, entonces, que en un período caracterizado por la expansión de la lectura y la ampliación del acceso a la educación, estas novelas representen escenas de lectura y personajes lectores. En este sentido, Susana Zanetti ha señalado que “en un momento significativo de masificación de la lectura y de acceso a la instrucción, muy marcado sobre todo en algunos centros latinoamericanos, la lucha interdiscursiva por su control enmarca el recurso a la ficcionalización del acto de leer y a la configuración de lectores” (Zanetti 1997: 141). Sin embargo, esta ficcionalización del acto de leer, aún en el marco de esta lucha, no alude siempre al mismo problema. En la serie de textos que analizaremos a continuación, las representaciones de los libros, lectores y escenas de lectura adquieren también otros sentidos, que trascienden su mera masificación y la lucha por su control. Así, estas escenas pueden funcionar en esta red discursiva como un modo de seleccionar una tradición literaria, representar una cadena de lecturas formativas o advertir sobre los riesgos que el acto de leer acarrea en los sectores recién llegados a la cultura literaria. Asimismo, testimonian la relación problemática entre la elite letrada y la elite dirigente, tematizan el impacto de las nuevas escuelas literarias europeas en nuestro medio cultural así como describen el tránsito de la autonomización de las letras respecto de la política. En consecuencia, abordaremos el tema de la lectura a partir de las ficcionalizaciones del acto de leer poniendo el acento en la variedad de lectores según su origen social, educación, edad y sexo; en la definición de los tipos y jerarquías de lecturas, de acuerdo con los diferentes autores, géneros, ediciones y espacios donde estas prácticas tienen lugar; en los libros como signos destacados en la identificación de los personajes; en sus préstamos, regalos e intercambios; en la descripción de bibliotecas públicas y privadas. 1 En la cronología de novelas argentinas del siglo XIX confeccionada por Myron Lichtblau se pone de manifiesto el fuerte incremento de la producción novelística a partir de 1880. Ver en Lichtblau, Myron, The Argentine Novel in the Nineteenth Century, New York, Hispanic Institute in the United States, 1957, pp. 207-214. ESP ´ OSITO Fabio: Lectores y lecturas en el Ochenta Orbis Tertius, 2002-2003 8(9). ISSN 1851-7811. http://www.orbistertius.unlp.edu.ar/ Esta obra est´ a bajo licencia Creative Commons Atribuci´ on-NoComercial-SinDerivadas 2.5 Argentina 1