∆αι ´µων. Revista de Filosofía, nº 33, 2004, 65-77 De nobis ipsis silemus. Reflexiones sobre Hans Blumenberg, lector de Kant JOSÉ LUIS VILLACAÑAS BERLANGA* Fecha de recepción: 20 junio 2004. Fecha de aceptación: 20 junio 2004. * Departamento de Filosofía. Campus de Espinardo. 30071 Murcia. Email: jlvilla@um.es. J. L. Villacañas es autor de Racionalismo crítico. Introducción a la filosofía de Kant (Tecnos) y Los fundamentos normativos de la política, Madrid, Akal, 1999. 1 Sobre Hans Blumenberg, lo más completo que puede leerse es el magnífico colectivo H.B. Mito, metáfora, modernità, a cura di Andrea Borsari, Il Mulino, Bologna, 1999, con un excelente conjunto de estudios, entre los que puede destacarse, para este ensayo, los de Bruno Accarino y Andrea Borsari, «Nomadi e no. Antropogenesi e potencialismo in Hans Blu- menberg, pp. 287-341; y «L’ «antinomia antropológica». Relata, modo e cultura in H. B.», pp. 341-421. Cierra el volu- men una magnífica bibliografía de y sobre H. B. En relación con otros temas kantianos, cf. Bruno Accarino, Daedalus, Le disgresione del male da Kant a Blumenberg, Mimesis, Milano, 2002. 2 Hans Blumenberg, La posibilidad de comprenderse, Editorial Síntesis, Madrid, 2002, prólogo Daniel Innerarity, p. 37. 3 Hans Blumenberg, Las realidades en las que vivimos, Introducción de Valeriano Bozal, Paidós, Barcelona, 1999, pp. 165ss. 1. Continuando la gran decisión. Kant no es el principal interlocutor de Blumenberg 1 . Al menos en apariencia. Hoy podemos identificar la tensión fundamental de su trabajo intelectual y compren- der que reside en esto: cuestionar la centralidad que la filosofía de Heidegger ha obtenido en el siglo XX. A su manera, flotando un poco sobre las bruscas realidades del mundo, que sólo en un trabajo muy tardío se dignó reconocer, gestionando como nadie las anécdotas y la ironía, Blumenberg no se ha resignado frente al éxito de Heidegger. No me atrevo a decir que haya visto en ello una injusticia, aunque desde luego es una señal. En todo caso, esas resistencias contra el autor de la analítica del Dasein constituye la clave central de la atmósfera intelectual de las obras de Blumenberg y por ella nos decidimos a ser sus lectores y seguidores. Esta preeminencia de Heidegger, aparte de levantarse sobre el truco de trabajar con la falta de claridad 2 , se obtuvo, y Blumenberg se ha referido a los sucesos con su acostumbrada elegancia, a partir de dos momentos decisivos: la discusión de Davos, en la que Heidegger despreció la deriva de Cassirer desde la teoría del conocimiento hasta la filosofía de las formas simbólicas, y la más dolorosa y dudosa relación de Heidegger y Husserl, que asumiendo la centralidad del concepto del «mundo de la vida», permitió presentar la propia analítica del Dasein como una novedad radical que arrinconaba a su verdadero fundador. Con una sutil voluntad reparadora, Blumenberg se ha referido siempre a Cassirer y a Husserl como sus verdaderos maestros y no ha dejado de rendirles homenajes diversos. El canónico, y el que nos resulta importante para este ensayo, fue entregado a la memoria de Cassirer en el discurso de recepción en la universidad de Heidelberg del premio Kuno Fischer en año 1974 3 . Nos interesa hoy este discurso, como es natural, porque no se puede hacer una valoración de la figura de Cassirer sin ponernos en la pista de Kant. Pero, por el brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by Revistas Científicas de la Universidad de Murcia