LA EXPEDICION DE LORD COCHRANE A CHILOÉ Armando MORENO MARTIN De la Sociedad Chilena de Historia y Geografía El presente estudio versará sobre un suceso poco conocido de las correrías del almirante inglés al servicio de la naciente República de Chile, Lord Tho- mas Cochrane. En esta parte de la historia nacional , correspondiente a u independencia y basada en la frustrada expedición a la isla de Chiloé, ha ser- vido hasta ahora de única fuente la narración de uno de sus principales acto- res, el inglésJohn Miller, también al servicio de Chile. En ella se nos presenta un Cochrane impetuoso, desdeñoso, que en cierta forma subestima a sus riva- les. Esta actitud resulta sin duda producto de su increíble y reciente victoria, alcanzada días antes, al lograr tomar por asalto la plaza fortificada de Valdi- via . En esta nueva acción, Cochrane arremete contra toda lógica , y aun con- tra las opiniones de sus más cercanos colaboradores , en una aventura que no resiste ningún cálculo medianamente razonable. Cierto es que lo acontecido en Valdivia le proporcionaba seguridad para creer que podría repetir ese estupendo triunfo, pero, por otro lado, él, mejor que nadie, sabía que el fac- tor sorpresa había sido su mejor aliado y que en el caso de Chiloé no iba a con- tar con ese valioso auxiliar. Retornando a la narración de este hecho de guerra , se puede asegurar que en el día de hoy todo lo que se ha escrito sobre él descansa en las llamadas Memorias del general Miller (1). Si revisamos las obras, por ejemplo, del his- toriador chileno Diego Barros Arana (1830-1907): Historia General de Chile y Las Campañas de Chiloé, así como la Historia de la Ind ependencia de Chile, escrita por el francés Claudia Gay (1810-1873); las Memorias de Lord Cochrane (1775-1860), y, para no fatigar más al lector, la publicación del almirante chileno Luis Uribe Orrego (1848-1914), titulada Nuestra M arina Militar, es fácil apreciar en todas ellas similitudes que delatan inequívoca- mente la misma fuente de inspiración , es decir, el general Miller. Obviamen- te, cometen idénticos errores que los que, deliberadamente, cometió este jefe inglés.Es curioso constatar cómo un incidente narrado por este autor, tan tri- vial como es el de d osfrailes fanáticos que lanza en mano y crucifijo en la otra alentaban a los chilotes a defenderse, deja traslucir la secular rivalidad reli- giosa existente entre ingleses y españoles. No hay que olvidar que en esos tiempos los países protestantes eran tan ignorantes como fanáticos con res- pecto a los países católicos, así como éstos muchas veces lo eran con respecto a aquéllos. (1) John Miller: Memoirs of general M iller, in the se rvice of the Republic of Perú. l. ¡j ed. London , Lonem an , Rees, Orme , Brown and Green , 1828, 2 volúmenes . El año siguiente apareció l a 2. ª edición, más completa, y tam bién su traducción castellana, realizada por el m alogrado general español José María de Torrijas. En esta obra las noticias históricas provienen directamente de Williarn Miller. Año 1986 71