El poder que enferma. Racismo y epidemias en América Latina Rubén Muñoz Martínez (CIESAS) Publicado en el periódico La Crónica de Hoy. (https://www.cronica.com.mx/academia/enferma-racismo-epidemias-america-latina.html) El racismo ha estado presente en la historia de América Latina desde la llegada de los europeos al continente y la denominada como “conquista biológica” (Cook, 2005), que diezmó en un 90% a la población americana facilitando su dominación, y ha influido en el comportamiento de las epidemias y en su afectación diferenciada según la posición de poder, y de acceso a los recursos, que han ocupado, y actualmente ocupan, los pueblos dominantes y los dominados. Si bien el racismo ha sido entendido de diversas maneras a lo largo de la historia podemos definirlo como una ideología basada en la existencia de distintas razas humanas que tienen diferentes biologías y/o culturas (como un eufemismo de la biología) que los aproxima en mayor o menor medida a lo denominado como naturaleza, que debe ser dominada, o como civilización, que domina. Su función es justificar la organización social del trabajo, las inequidades en el acceso a los recursos y a los derechos y la mayor o menor legitimidad que se le atribuye a los conocimientos y saberes de las personas, en una sociedad dada, en función del grupo social definido por la raza/cultura al que son asignados (por ejemplo, blanco-mestizo-indígena-afrodescendiente). En otras palabras, “el racismo es la consecuencia de la lectura, en los cuerpos, de la historia de un pueblo. Es la lectura del aspecto físico de los pueblos en tanto que vencedores y vencidos, y la atribución automática, prejuiciosa, de características intelectuales y morales que, de forma alguna, son inherentes a esos cuerpos” (Segato, 2017:6).