margen91 margen N° 91 – diciembre 2018 El construccionismo social, desde el trabajo social: “modelando la intervención social construccionista” Por Fernando Bruno, Jesús Acevedo Alemán, Laura Karina Castro Saucedo y Rosa Isabel Garza Sánchez PTC (profesores tiemp - o completo), Facultad de Trabajo Social, Cuerpo Académico de Estudios sobre Grupos Vulne- rables, UAdeC - Universidad Autónoma de Coahuila, México. Introducción En su magistral argumentación, Ibañez (1992) planteaba -acerca de la postura construccionista- la necesidad de reflexionar sobre los mecanismos de construcción de conocimiento a la luz de las evidencias o, mejor dicho, de los cuatro mitos que bañan la modernidad. En primer lugar, el mito del conocimiento válido como representación de la realidad. En segundo lugar, el mito del objeto como elemento constitutivo del mundo. Luego el mito de la realidad como entidad independiente de nosotros y, por último, el mito de la verdad como criterio decisorio de lo que es conocimiento. Para el autor, estos mitos muestran el apego a la normatividad y a la noción de verdad de la ciencia, perdiendo de vista la relacionalidad y que el conocimiento se basa en convenciones. En este sentido no existe verdad en sí, sino acuerdos sobre ella, porque en primera instancia no existe realidad sin sujeto. El construccionismo como desafío del pensamiento, del conocimiento y de su construcción, recoge una amplia gama de teorías, posturas y escuelas que se caracterizan por dar al sujeto una participación amplia en la conformación del mundo social y sus significados. Claro que la posición del mismo, al no ser unívoca la perspectiva construccionista, tampoco lo son los roles de los mismos, no obstante el acuerdo es indiscutible de que no se trata de un sujeto de racionalidad instrumental y aún menos apegado a las normas o cercenado por la estructura. Esta disputa de paradigmas recuerda de manera análoga aquella que atravesó el trabajo social como disciplina, desde sus inicios hasta la actualidad y deconstruyendo y reconstruyendo un nuevo discurso del trabajo comunitario y del sujeto. Por ello la importancia vital de contar con una formación construccionista como zócalo para intervenir en los nuevos escenarios de este siglo XXI. Es en este debate que el presente ensayo teórico propone revisar en primera instancia la postura construccionista desde sus aportes teóricos como la interpretación práctica del sujeto. Luego, sumar al debate iniciado los avatares del trabajo social en las últimas décadas, para buscar las conexiones e influencias del construccionismo, para demostrar que no se puede tener una formación completa en trabajo social que no sea contando con las premisas construccionistas. página 1