Resumen—Los grandes cambios en las tecnologías disponibles, la evolución producida en el uso de la energía eléctrica y la mayor concienciación con el medio ambiente, han llevado a plantearse nuevas formas más eficientes de distribución de la energía eléctrica. Los hogares son un gran consumidor de energía, debido a un creciente número de electrodomésticos y dispositivos de entretenimiento, por lo que son un objetivo atractivo en el que buscar un cambio de modelo de distribución. Cuando el número de elementos conectados a la red eléctrica se vuelve insostenible, resulta lógico pensar en entidades de menor tamaño que sirvan como sub-redes o compartimentos, y que permitan un control distribuido de la red de distribución. Este cambio de paradigma, junto con el uso de convertidores como interfaz entre las sub-redes y la creciente disponibilidad de generación y almacenamiento eléctrico distribuidos, hacen atractiva la distribución en corriente continua como una posibilidad para mejorar la calidad del suministro y la eficiencia energética de nuestros hogares. Palabras Clave—Distribución en corriente continua, Nano- redes. I. INTRODUCCIÓN En los últimos años, la aparición de nuevas tecnologías y equipos que hacen uso de la energía eléctrica está cambiando la gestión que se hace de la red de distribución de energía eléctrica tradicional a todos los niveles. La generación de energía eléctrica ya no se reduce únicamente a las grandes plantas de producción [1]. La posibilidad de generar electricidad de forma local, a nivel de hogar o de barrio, con la integración de fuentes renovables, resulta cada vez más sencillo y asequible. Uno de los principales problemas de la generación con energías renovables está en su escasa predictibilidad, además de su intermitencia. Los momentos de máxima disponibilidad, no siempre coinciden con la máxima demanda energética, generando desequilibrios entre la energía producida y consumida. Estos desequilibrios deben ser corregidos con inyección de potencia hacia la red cuando la disponibilidad es mayor que la demanda y tomándola desde la red cuando la generación local no es capaz de abastecer al consumidor con suficiente energía. Estos intercambios energéticos, al igual que la capacidad de producción distribuida, son difíciles de predecir, dificultando las tareas de operación de la red eléctrica y las estimaciones de demanda. El uso de almacenamiento energético permite gestionar estos intercambios, sirviendo como sumidero de potencia cuando la generación es alta y suministrando energía al consumidor cuando la demanda sobrepasa la producción. La complejidad de la actual red de distribución y su control cuando se deben tener en cuenta gran cantidad de elementos conectados a ella pueden llegar a ser inabordables para mantener la calidad de suministro. Por esta razón se ha propuesto la sectorización de la red en sub-redes autónomas (Fig. 1). Éstas deben ser capaces de autogobernarse y presentar una única interfaz de conexión a la estructura de distribución aguas arriba (i.e. red de orden superior). De esta forma se simplifica el control de una gran red de distribución, que conceptualmente tiene únicamente que interactuar con un número reducido de grandes sub-redes. Esta estructura jerárquica se puede repetir a menor escala hasta llegar al edificio o el hogar. Puesto que se ha incrementado el número de equipos eléctricos en las viviendas, tiene sentido considerar el hogar como una sub-red independiente que se presenta como una única entidad a las redes de orden superior. Los edificios comerciales y residenciales, en Estados Unidos, consumen casi el 40% de la energía primaria y en torno al 70% de la energía eléctrica [2]. La eficiencia energética en la edificación es un tema de absoluta actualidad, además de ser totalmente interdisciplinar, involucrando a arquitectos e ingenieros de distintas áreas y especialidades, e incluso también implicando disciplinas como la psicología y la sociología, estudiando la comodidad de sus usuarios [3]. Fig. 1: Estructuras de red tradicional (a) y de sub-redes jerárquicas (b). Red Tradicional Micro-red Nano-red 1 Nano-red 2 Nano-red 3 (a) (b) Kevin Martín 1 , María R. Rogina 1 , Aitor Vázquez 1 , Diego G. Lamar 1 , Airán Francés 2 , Rafael Asensi 2 , Javier Sebastián 1 , Javier Uceda 2 1 Grupo de Sistemas Electrónicos de Alimentación, Campus de Viesques s/n, Universidad de Oviedo (e-mail: martinkevin@uniovi.es) 2 Centro de Electrónica Industrial, c/José Gutiérrez Abascal, 2, Universidad Politécnica de Madrid. Distribución con Nano-Redes de Corriente Continua en el Hogar