DIAGNÓSTICO FÍSICO-CULTURAL DE ÁREAS URBANAS DETERIORADAS. EL CASO DEL CENTRO HISTÓRICO DE LA CIUDAD DE MENDOZA L. Bastias 1 , C. Ganem 2 , M. A. Cantón 3 . Laboratorio de Ambiente Humano y Vivienda - Instituto Ciencias Humanas Sociales y Ambientales (LAHV INCIHUSA) Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Centro Regional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas – CCT Mendoza - C.C.131 C.P. 5500 Tel. 0054-0261-5244310 - Fax: 0054-0261-5244001- e-mail: lbastias@mendoza-conicet.gov.ar RESUMEN: La ciudad de Mendoza presenta un desarrollo desequilibrado de sectores en el área consolidada con crecimiento exponencial de la periferia. Esta situación permite cuestionar la sustentabilidad actual del modelo urbano fundacional, por las que el centro histórico presenta bajas expectativas de crecimiento y signos de deterioro urbano. El trabajo realiza un diagnóstico de las variables físicas urbanas de este sector mediante relevamiento in situ, cuyos datos se contrastan con la percepción de la población, obtenida mediante el desarrollo de encuestas. Los resultados muestran fortalezas en relación a unidades habitacionales y espacios de tránsito (85% y 87% respectivamente) y debilidades asociadas a actividades comerciales incompatibles (52%) y al deterioro de los espacios de permanencia (56%). La percepción de la población se relaciona al análisis del ámbito edilicio (para el 57% representa un sector abandonado) y difiere en el ámbito urbano (el 49% expresa bajo agrado de los espacios de tránsito). Las conclusiones permiten definir posibles líneas de actuación y muestran la importancia de orientar los planes de recuperación urbana de manera integral. Palabras clave: centro histórico, diagnóstico físico, percepción urbana. INTRODUCCIÓN Mendoza se emplaza en el centro-oeste de Argentina, en una zona semidesértica, de clima templado continental, escasas precipitaciones pluviales e intensa actividad sísmica. Los asentamientos humanos se desarrollan en tres oasis –Norte, Centro y Sur- que resultan del manejo y distribución de las aguas de deshielo de la cordillera. El oasis Norte es el más extenso de la provincia y posee la mayor concentración poblacional -1.000.000 habitantes (DEIE, 2001). En este sitio se encuentra la ciudad de Mendoza -capital de la provincia- ubicada a 750 m.s.n.m. de altura promedio. La ciudad es fundada en el año 1561 en el lugar donde se ubicaba la población aborigen Huarpe, con asentamiento de carácter agrícola. La determinación de su emplazamiento se encuentra influenciada por el aprovechamiento del sistema hídrico, constituido por canales y acequias, realizado por la cultura Huarpe. El esquema urbano fundacional presenta las características del modelo utilizado por la colonia española en ciudades hispanoamericanas: traza de cuadrícula ortogonal con forma de damero, en cuyo punto central se ubica la plaza. La trama fundacional de Mendoza presenta una característica particular en función a las condiciones semidesérticas del sitio: la plaza principal se desplaza hacia el Este, aproximándose al canal de agua pre-existente. En el año 1861 la ciudad es destruida por un terremoto que afecta la totalidad del área consolidada, por lo que se decide el traslado urbano. Esta decisión desalienta durante años el proceso de reconstrucción y desarrollo del centro histórico en donde se inician las primeras obras de recuperación urbana hacia el año 1890 (Ponte, 1987). La planificación post-terremoto se lleva a cabo sobre terrenos ubicados al Sur-Oeste de la antigua urbanización. La determinación del sector donde se emplaza la ciudad nueva responde a los problemas aluvionales que presentaba la antigua zona, disponiendo un punto más elevado respecto a la pendiente natural. La urbanización responde a la condición árida y sísmica del emplazamiento (Mesa y De Rosa, 2005). Es decir, presenta un trazado en damero, amplias calles y avenidas y un sistema de riego que sustenta una red verde conformada por el arbolado que bordea el perímetro de las manzanas. Estas características dan lugar a un modelo urbano conocido como ciudad oasis (Bormida, 1984), el cual presenta máximas posibilidades de desarrollo sustentable debido a la articulación del sistema hídrico-vegetal-edilicio, transformando las condiciones naturales de la región en un lugar apto para el desarrollo de la vida humana. En las últimas décadas la ciudad ha presentado cambios que influyen directamente sobre los elementos constitutivos de la estructura de la ciudad oasis, alterando la relación que dio lugar a un sistema apropiado en un contexto árido y alejándose de su concepción urbanística fundacional. Entre otras, las consecuencias de esta situación son las siguientes: A. Cambios en el uso del suelo derivados de la expansión de la mancha urbana sobre el oasis productivo y el pedemonte poniendo en peligro el ecosistema natural circundante. B. Avance de la ciudad hacia la periferia con sus consecuentes requerimientos adicionales en transporte, infraestructura y equipamiento. C. Disminución de la proporción espacio construido – espacio abierto vegetado alterando la relación que dio lugar a un sistema apropiado en un contexto árido. (Cantón et al., 2003) D. Crecimiento desequilibrado de la edilicia que ha potenciado el desarrollo de determinadas áreas en detrimento de otras. E. Funciones incompatibles y pérdida de la función habitacional en las áreas centrales de la ciudad dando lugar a sectores sin expectativas de crecimiento. 1 Profesora Adjunta FAUD - UM 2 Investigadora Asistente CONICET 3 Investigadora Adjunta CONICET 01.39 brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by Servicio de Difusión de la Creación Intelectual