Revista Iberoamericana de Ingeniería Mecánica. Vol. 20, N.º 1, pp. 73-85, 2016 INFLUENCIA DEL MATERIAL DEL PORTAHERRAMIENTAS EN LA ESTABILIDAD DINÁMICA DEL FRESADO DE ACERO ENDURECIDO AISI D6 YANIER SÁNCHEZ HECHAVARRÍA 1 , MARITZA MARIÑO CALA 1 , ANSELMO EDUARDO DINIZ 2 , FRANK SANABRIA MACIAS 3 1 Universidad de Oriente Facultad de Ingeniería Mecánica. Departamento de Manufactura y Materiales Patricio Lumumba s/n. Altos de Quintero. CP 90400. Santiago de Cuba. Cuba 2 Universidade Estadual de Campinas Faculdade de Engenharia Mecânica. Departamento de Fabricação Rua Mendeleiev, 200. Caixa postal: 6122. CEP: 13083-860 Cidade Universitária Zeferino Vaz. Campinas. São Paulo. Brasil 3 Universidad de Oriente Centro de Estudios de Neurociencias, Procesamiento de Imágenes y Señales Avenida de las Américas s/n. Santiago de Cuba, Cuba (Recibido 20 de noviembre de 2015, para publicación 30 de diciembre de 2015) Resumen – El objetivo de este trabajo es el estudio experimental de la influencia del material del portaherra- mientas en la estabilidad dinámica durante el fresado de superficies inclinadas de acero para trabajos en frío AISI D6. La evaluación de la estabilidad dinámica se basó en el análisis de los espectros de frecuencia de las componentes de la fuerza de corte, el valor de la Raíz Media Cuadrática (RMS) y la rugosidad superficial de la pieza. La investigación mostró un efecto significativo del material del portaherramientas en la estabilidad diná- mica del proceso, obteniéndose para procesos estables, una mejor rugosidad superficial de la pieza y un aumen- to en la vida de la herramienta. El análisis de la variación de la rugosidad superficial permitió corroborar los re- sultados de los análisis de las señales de fuerza, comprobándose que en los procesos más estables los valores de la rugosidad superficial son menores que en procesos menos estables. Palabras clave – Fresado, estabilidad dinámica, acero endurecido, fuerza de corte, rugosidad superficial. 1. INTRODUCCIÓN El proceso de mecanizado está invariablemente acompañado de vibraciones que tienen diversos oríge- nes. La aplicación de un proceso de mecanizado define el máximo nivel y la máxima amplitud de las vi- braciones. En las operaciones de desbaste lo que determina este nivel es el efecto que las vibraciones ejercen sobre la vida de la herramienta, siempre y cuando la superficie generada sea adecuada para la operación posterior. En operaciones de acabado, éste es determinado por la calidad de la superficie y la precisión dimensional exigida [1]. En el fresado con altas velocidades, las vibraciones relativas entre la pieza y la herramienta, que surgen durante la operación, ejercen gran influencia sobre los resultados del proceso. Estas pueden alcanzar nive- les inaceptables, deteriorando el acabado de la superficie y comprometiendo la vida de la herramienta, especialmente en situaciones en que existe una inherente falta de rigidez en el sistema. Estas condiciones son frecuentemente encontradas en el fresado de moldes y matrices, cuyas geometrías requieren la utiliza- ción de herramientas de gran longitud y pequeño diámetro para áreas profundas, a fin de evitar colisiones con las superficies adyacentes. El fresado de estos componentes es una tarea difícil, pues las fuerzas de corte periódicas excitan a la pieza y a la herramienta estática y dinámicamente. Las deflexiones estáticas producen errores de forma y los desplazamientos dinámicos perjudican el acabado de la superficie [2].