LOS SÍMBOLOS Y LO SAGRADO EN EL CINE DE ANDREI TARKOVSKY Dnda. Ana Silvia Karacic Su Vida Andrei Tarkovsky nació el 4 de abril de 1932, en el pueblo de Zavrazhye, sobre el Volga. Su padre, Arseny, era poeta, aunque su obra no se había publicado (Andrei leerá sus poemas en varias de sus películas). Tal vez por influencia de su padre él haya considerado siempre que el cine era poesía. Arseny trabajó como traductor. Su madre, María Vishniakova, era editora de la casa más importante de Moscú. Sus padres se separaron cuando él tenía 4 años. Su padre se casó nuevamente. Su madre no, y se dedicó a trabajar y a criar a sus hijos. Era una mujer de gran temperamento, muy fuerte. Tarkovsky dice que creció en un hogar profundamente matriarcal (con su abuela, su madre, su hermana). Durante la segunda guerra, Andrei esperaba casi angustiadamente que la guerra terminara para devolverle a su padre. Terminó el colegio en 1951 y entró al Instituto de Estudios Orientales, pero se desanimó por la cantidad de años que llevaban los estudios. Llegó sólo al segundo año, pero siempre continuó leyendo sobre filosofía y religiones orientales. Una gran influencia en su carrera fue su maestro, el director Mikhail Romm. Era la clase de persona que incitaba a sus alumnos a pensar por sí mismos, porque decía que no se podía enseñar a ser un director. Se convenció del talento de Andrei y lo apoyó siempre hasta su muerte en 1971. Andrei Tarkovsky abandonó a su primera esposa e hijo (Arseny, nacido en 1962), y se volvió a casar en 1970 con Larissa Pavlovna Yegorkina. Su primera esposa, Irma, era muy parecida a su madre. Al principio, su segunda esposa fue muy contenedora, tanto que pasó a ser controladora. Discutían mucho. Nació su hijo Andrei. Básicamente negó a su hijo anterior, Arseny. Su segunda esposa, Larissa, aún después de su muerte ejerció un total control sobre todo lo relativo a Tarkovsky, incluida su biografía. Su relación con su madre y su esposa se ve reflejada en todas sus películas. Allí, la sexualidad femenina se vuelve a veces amenazante (Hari en Solaris), o histérica (Adelaida en El Sacrificio). Las mujeres aparecen bajo una luz positiva sólo en el rol de madres contenedoras o de esposas sumisas y devotas (la esposa del stalker o guía rastreador en la película Stalker también presentada bajo el título La Zona). Cuando Tarkovsky terminó de filmar Nostalgia, pidió permiso para seguir filmando en Occidente, pero la autorización no llegó. Entonces llamó a una conferencia de prensa en Italia, en julio de 1984 y anunció su decisión de permanecer en Europa pero aclaró que no era un disidente porque se sentía profundamente ruso, sus motivos eran la libertad artística y la necesidad económica. Se le negó desde la Unión Soviética la posibilidad de que su hijo Andriosha se le uniera. Sus directores preferidos fueron Bergman, Antonioni, Fellini, Dovzhenko, Kurosawa, Bunuel y Mizoguchi. Su Arte y Pensamiento El artista nunca es libre, está limitado por su don, su vocación, eso pensaba Tarkovsky. Sí puede elegir entre realizar su talento al máximo o vender su alma por treinta piezas de plata. Esto creo que resume su compromiso para consigo mismo y con la sociedad. En el curso de su carrera en la URSS fue frecuentemente acusado de abstraerse de la realidad. Dice Tarkovsky que nunca entendió esa acusación, cree que todo ser humano es un producto de la realidad que lo rodea. Un artista puede ser acusado de interpretar la realidad desde un punto de vista inaceptable pero no es lo mismo decir eso que sostener que se abstrae de esa realidad. Es lógico, su realidad es producto de una realidad mayor y él vuelca en imágenes su vivencia. El arte afecta las emociones de una persona, pero no su razón. La función del arte es