PARA MEJORAR LA PRODUCCION 59 - INTA EEA OLIVEROS 2020 Contribución de la biomasa subsuperficial de soja al índice de cosecha Kehoe, E. y Salvagiotti, F. INTA EEA Oliveros. Grupo manejo de cultivos, suelo y agua Introducción El cultivo de soja (Glycine max L.) es una de las principales fuentes de aceite y proteína vegetal para la producción de alimentos. En Argentina este cultivo ocupa, aproximadamente, el 60% de super- ficie cultivable y ha tenido consecuencias negativas sobre la fertilidad del suelo, reduciendo los niveles de materia orgánica (Novelli et al., 2011), y deterio- rando, en el largo plazo, los balances de nutrientes en los suelos (Lavado, R. S., & Taboada, M. A. 2009, Andrade 2017). El aporte de carbono y nutrientes de los cultivos al sistema de producción está directamente ligado a la cantidad y calidad de residuos que quedan en el sistema luego de la cosecha. Estos aportes se suelen estimar a partir de un índice de cosecha, o a través de balances parciales entre el nutriente exportado con los granos y aquel que queda en el sistema. Sin embargo, estas estimaciones solo tienen en cuenta los aportes de estructuras aéreas, ya que pocos estudios han cuantificado las contribuciones de la biomasa subsuperficial en condiciones de campo. Además, la mayor contribución de informa- ción de raíces se ha realizado con raíces de plántu- las, y es necesario determinar si el sistema radical a madurez tiene las mismas respuestas que las raíces de las plántulas ante diferentes condiciones de crecimiento (Benjamin, J. 2013). La mayoría de los estudios han cuantificado la biomasa subsuperficial en condiciones controladas en macetas o invernadero; sin embargo, las estima- ciones en estas condiciones no imitan lo que sucede con el crecimiento de raíces y nódulos en los suelos, y no reflejan las complejas interacciones entre el suelo y las plantas y el efecto sobre el creci- miento y el desarrollo de las raíces. Los estudios en condiciones de campo utilizados como valores de referencia son escasos y presentan grandes variaciones de resultados, debido a los diferentes métodos utilizados en la determinación de la biomasa subsuperficial o diferentes profundi- dades de muestreos. Por ello, los objetivos planteados en este trabajo fueron cuantificar: (i) la distribución relativa de la biomasa aérea y subsuperficial en el cultivo de soja y (ii) el impacto de la inclusión de la biomasa radical sobre el cálculo del índice de cosecha. Materiales y métodos El experimento se realizó en el campo experimental de la EEA INTA Oliveros durante las campañas 2016/17 y 2017/18, sobre suelo Argiudol típico, serie Maciel. Se evaluaron dos cultivares con distinto grupo de madurez (GM): Sy4x1® de Syngenta (GM IV) y DM53i53® IPRO de Don Mario (GM V) en dos condi- ciones hídricas (Condición Hídrica) contrastantes (riego y secano). En consecuencia, los tratamientos fueron: i) GM IV-RIEGO, ii) GM IV-SECANO, iii) GM V-RIEGO y iv) GM V-SECANO. Las fechas de siembra fueron 7 y 8 de noviembre para cada año, utilizando semillas inoculadas con cepas comerciales de Bradyrhizo- bium japonicum (E109, 2.5 ml kg-1 semillas). El diseño experimental fue en bloques completos aleatorizados con cuatro repeticiones. El tamaño de las parcelas fue de 10 surcos a 0,52 m de ancho por 20 m de largo, con una densidad de emergencia 31 plantas m-2. Los tratamientos con riego fueron Palabras clave: cultvo de soja, biomasa, cose- cha. 225