Dossier Med. 2008 95 Khaled Abu-Zeid, PhD, PE, PMP Director del Programa de Recursos Hídricos Regionales Centre for Environment & Development for Arab Region and Europe (CEDARE), El Cairo En este artículo se presentan algunos de los meca- nismos surgidos en relación con la gestión del agua transfronteriza. Se proponen algunas ideas para la re- solución de conflictos relacionados con las aguas transfronterizas y se presentan algunas de las prin- cipales causas de estos conflictos, fundamental- mente la insuficiencia de recursos hídricos disponi- bles y la falta de marcos legislativos eficaces relativos al reparto de las aguas transfronterizas. En este artículo se destaca la importancia de incluir el agua «verde» en los cálculos y de adaptar los mar- cos legislativos de manera que tengan en cuenta to- dos los tipos de recursos hídricos disponibles en las cuencas fluviales transfronterizas y reduzcan las po- sibilidades de conflictos entre los países de estas cuencas. También se hace hincapié en la idea de no causar daños a los demás países y en la protección de la asignación previa de derechos sobre el agua en la gestión del agua transfronteriza. Introducción A medida que se incrementan la población, el des- arrollo y la demanda de agua, aumentan las posibi- lidades de que surjan conflictos relacionados con las aguas transfronterizas, compartidas o internaciona- les (como prefieren denominarlas algunos países). Existen más de 300 grandes cuencas fluviales, que ocupan en torno al 50% de la superficie terrestre to- tal. Muchas de estas cuencas fluviales atraviesan las fronteras de los países, y más aún a medida que los cambios políticos conducen al desmembramiento de naciones como la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y Europa del Este (Sherk et al, 1998). El número de países que comparten una cuenca fluvial transfronteriza puede ser de dos o más. Algunos ejemplos de cuencas fluviales trans- fronterizas son la del río Nilo, compartida por diez paí- ses, y la del río Danubio, que comparten 17 países. Con el aumento del precio de los alimentos en todo el mundo, se deberá incrementar la productividad del agua en la agricultura, tanto en la agricultura de re- gadío ─que emplea agua azul─ como en la agricul- tura de secano ─que se sirve del agua verde─. El agua azul se define como el agua superficial o agua sub- terránea que se extrae manualmente con el objeti- vo de incrementar la producción. El agua verde se define como la parte de los recursos hídricos reno- vables que se aprovecha de los extraídos por la cu- bierta vegetal, que procede directamente del agua atmosférica y se consume en la agricultura de se- cano, los pastos naturales y los bosques. A pesar del papel predominante que desempeña el agua verde en la agricultura de secano para la pro- ducción de alimentos, en la conservación de los eco- sistemas naturales y en la reducción de las presio- nes sobre las aguas azules transfronterizas, el potencial del agua verde aún no se valora a escala mundial. El agua verde es la que verdaderamente puede poner fin a la crisis alimentaria y el hambre en el mundo me- diante la agricultura de secano, que puede subsanar el déficit alimentario a un coste menor que la agri- cultura de regadío. Para analizar el papel del agua verde, es necesario ir más allá del río transfronterizo (agua azul) y tener en cuenta la «cuenca» del mismo, con el fin de apro- vechar los beneficios que ofrece la combinación de agua verde y agua azul a los países ribereños de la cuenca alta y de la cuenca baja. El agua en el Mediterráneo El agua verde y la legislación eficiente para la gestión de aguas transfronterizas