/213/ LAOCOONTE. REVISTA DE ESTÉTICA Y TEORÍA DE LAS ARTES • VOL. 2 • Nº 2 • 2015 • ISSN 2386-8449 • DOI 10.7203/LAOCOONTE.1.7645 • PP 213-215 • SEYTA.ORG/LAOCOONTE Crítica en acto Miguel Salmerón Infante* José Jiménez Crítica en acto. Textos e intervenciones sobre arte y artistas españoles contemporáneos Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2014 ISBN 978-84-15863-73-1 Páginas: 591 La escritura de José Jiménez logra sorprendentes cotas de versatilidad. Por momentos es capaz de proponer análisis pulcros, penetrantes y no exentos de pertinente dureza. Sin embargo, eso no quita para que, llegado el caso y siendo ello oportuno, nos ofrezca pasajes de una creatividad verbal admirable, en los que las metáforas, lejos de la remisión a las gastadas imágenes tradicionales de la filosofía académica (la caverna, el genio maligno, el giro copernicano…), son radicalmente nuevas. Y hemos hecho referencia a la filosofía porque Crítica en acto pretende ser, y es, un libro de filosofía aplicada, aquello que según su autor debe ser el tuétano de la crítica de arte (o crítica de las artes). Sin embargo, la crítica de arte, es un género filosófico extremadamente difícil. Extremadamente difícil, claro está, si se pretende hacer conforme a las exigencias que este género requiere. Esa dificultad radica en superar o en afrontar un hiato que inicialmente se presenta insalvable. ¿Cómo pretender hacer filosofía, con su aspiración y su imperativo de generalidad y relevancia y al mismo tiempo atender a la necesaria vitalidad, al dinamismo y al carácter ocasional y, por así decirlo, presentista de la crítica de arte? He ahí la cuestión. Goethe decía que toda poesía era Gelegenheitsdichtung (poesía de ocasión, ligada a un sentimiento necesariamente efímero) y Hindemith señalaba que toda música es Gebrauchsmusik (música de uso, música que se mandó componer por encargo). Lo mismo podemos decir, incluso con más rotundidad, de la crítica de arte. Un catálogo de una exposición o el comentario de esa exposición temporal son la «ocasión» y el «uso» de la crítica. Y sin embargo, aquello que se diga en un escrito crítico debe aspirar a la significatividad teórica y esta exige elevarse sobre la arbitrariedad y proponer algún tipo de generalización, si no dogmática como la de la Idea platónica, ni rígida como la del concepto de muchas fases de la historia de la filosofía, sí apoyada en la metáfora, en la constelación, en la imagen dialéctica. Es decir, una generalización modesta y lúcidamente consciente de sus limitaciones, pero comprometida con la consistencia y pregnancia a la que debe aspirar todo discurso filosófico. La crítica toma posición fundamentada, y en cuanto fundamentada, filosófica, ante las prácticas, acciones y obras artísticas. RESEÑAS * Universidad Autónoma de Madrid, España. miguel.salmeron@uam.es