Enferm Infecc Microbiol Clin. 2011;29(8):629–630
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Diagnóstico a primera vista
Eosinofilia en un paciente procedente de Tailandia y Laos
Eosinophilia in a patient from Thailand-Laos
Gema Esteban-Gutiérrez
a
, Gerardo Rojo-Marcos
a,*
, Juan Cuadros-González
b
y Laura
Bragado-Martínez
a
a
Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Príncipe de Asturias, Alcalá de Henares, Madrid, Espa˜ na
b
Servicio de Microbiología y Parasitología Clínica, Hospital Universitario Príncipe de Asturias, Alcalá de Henares, Madrid, Espa˜ na
Caso clínico
Varón de 61 a ˜ nos nacido en Sakhon Nakhon (noreste de Tailan-
dia), se trasladó de ni ˜ no a Thakhek (Laos), a orillas del río Mekhong,
donde vivió 31 a ˜ nos. Trabajó en el cultivo del arroz y tuvo una dieta
rica en pescado crudo o poco cocinado. Reside en Espa ˜ na desde
hace 30 a˜ nos y trabaja como jardinero. Visita su país una vez al
a˜ no. Acudió al médico por sufrir de uno a tres episodios al a ˜ no de
lesiones urticariales migratorias en muslos y abdomen de pocos
días de duración. No presentaba dolor abdominal, diarrea, fiebre ni
ictericia.
Evolución
En el hemograma se observaron 700 eosinófilos/mcl. La bio-
química en suero con perfil hepático fue normal. El concentrado
de heces obtenido por el método de formol-éter mostró larvas de
Strongyloides stercoralis (S. stercoralis) y huevos de 28 × 16 micras,
operculados en un extremo y con una peque ˜ na protuberancia en
el extremo posterior (fig. 1) que correspondían a trematodos de
la especie Opisthorchis viverrini (O. viverrini) o Clonorchis sinen-
sis (C. sinensis). La ecografía abdominal y una colangiorresonancia
magnética no mostraron alteraciones hepáticas ni de la vía biliar.
Recibió tratamiento con ivermectina a dosis de 200 mcg/kg/día y
praziquantel a dosis de 75 mg/kg durante un día. No ha presen-
tado nuevos episodios de urticaria, la eosinofilia ha desaparecido
y análisis repetidos de heces no han mostrado huevos ni larvas de
parásitos. Su esposa del mismo origen geográfico también presen-
taba huevos similares en heces y se encontraba asintomática sin
alteraciones analíticas.
Diagnóstico
El paciente fue diagnosticado de infestación por O. viverrini o
C. sinensis y por S. stercoralis. Dada su procedencia geográfica O.
viverrini es el diagnóstico más probable.
*
Autor para correspondencia.
Correo electrónico: grojo.hupa@salud.madrid.org (G. Rojo-Marcos).
Comentario
Los tremátodos O. viverrini y C. sinensis son endémicos en el
sudeste asiático. La infestación en humanos se produce al comer
pescado de agua dulce crudo o poco cocinado que contiene meta-
cercarias. Una vez se exquistan las larvas, migran desde el duodeno
a la vía biliar, donde maduran a formas adultas en menos de un
mes. El gusano adulto reside en los conductos biliares o pancreá-
ticos donde puede sobrevivir hasta 25 a ˜ nos
1,2
eliminando huevos
en heces. En el agua dulce, los huevos eclosionan a miracidios y se
introducen en el huésped intermediario que es un caracol. Allí se
desarrollan a cercarias que una vez liberadas en el agua se introdu-
cen en los peces donde se convierten en metacercarias cerrando el
ciclo. Por microscopía óptica los huevos de O. viverrini en heces
son indistinguibles de los de C. sinensis, aunque su distribución
geográfica es diferente. O. viverrini afecta a 8 millones de perso-
nas y es endémico en regiones del nordeste de Tailandia (con una
prevalencia media en humanos del 19,3%)
2
, Laos (hasta el 86%)
3
y Vietnam. C. sinensis es endémico en China, Taiwan, Sur de Corea,
Vietnam, Japón y Rusia asiática. La región de Laos donde vivía nues-
tro paciente es endémica de O. viverrini con prevalencias de más
del 80% de la población. Allí no se han descrito infecciones por C.
sinensis
3
.
La mayoría de los infestados por O. viverrini son asintomáticos
como en el caso que presentamos. Los tres parásitos descritos pue-
den producir eosinofilia y urticaria. Sólo un 5-10% de los pacientes
infestados por O. viverrini presentan clínica con dolor abdominal
sobre todo en hipocondrio derecho, dispepsia, flatulencia, anorexia,
pérdida de peso e ictericia obstructiva acompa ˜ nada en ocasiones de
fiebre, colangitis, colecistitis o peritonitis aguda
1,2
. La complicación
más grave de la infestación crónica por O. viverrini es el colangio-
carcinoma, que puede manifestarse hasta 30 o 40 a ˜ nos después
adquirir el parásito. Es un tumor hepático poco frecuente a nivel
mundial pero muestra unas elevadas prevalencias en áreas donde
O. viverrini es endémico
4
.
El diagnóstico de opistorquiasis se realiza principalmente
mediante la detección al microscopio óptico de huevos de O.
viverrini en heces. Esta técnica tiene una sensibilidad aceptable en
casos de infestación moderada-severa y además permite cuanti-
ficar su intensidad. Las técnicas de PCR en heces pueden ayudar
0213-005X/$ – see front matter © 2010 Elsevier Espa ˜ na, S.L. Todos los derechos reservados.
doi:10.1016/j.eimc.2010.12.008