157 LA FÁBULA DEL «TONTO Y EL PEZ» (ATU 675). TRADICIÓN CULTA Y ORAL DE UN CUENTO MARAVILLOSO DIFUNDIDO EN ESPAÑA (SIGLOS XVI-XX) 1 David González Ramírez Universidad de Jaén En la España del siglo XVI el viejo cuento de tendencia ejemplarizante mantuvo su vigencia y convivió sin antipatías con otros géneros de la narrativa breve que también procedían de la tradición medieval, como las fábulas (abundantes en el Libro de buen amor o en el Libro de los gatos, pero presentes también en El conde Lucanor o entremezcladas en el Libro del caballero Zifar), los chascarrillos, las facecias, los dichos y hechos, etc., como demuestran las colecciones de Timoneda y Aragonés o, las que quedaron en libros de mano, las de Garibay, Fuentes o Pineda (Fradejas Lebrero, 2008). Muchas de las que aglutinan estas últimas compilaciones son piezas narrativas de contenidos que basculan más hacia la búsqueda de un efecto cómico que no siempre sintoniza bien con la ejemplaridad a la que aspira el didactismo de la Edad Media. En este sentido, no causa ningún asombro que un libro de ascendencia fabulística como el Isopete istoriado (1482), que tuvo una larga vida editorial durante el siglo XVI, permita la intercalación de cuentecillos de dudosa ejemplaridad, provenientes en algunos casos de Poggio Bracciolini 2 . No en vano, esta convivencia de géneros narrativos breves estaba presente en el capolavoro de Boccaccio (1994: 112), quien no fue capaz −o acaso lo hizo con inaudita efectividad retórica− de definir el género al que se adscriben sus cuentos: «pretendo narrar cien cuentos, o fábulas, o parábolas o historias como queramos llamarlos». En este trabajo pretendo abordar la pervivencia en la tradición oral española de una de las favole −así las denominó su autor− de Le piacevoli notti (1550-1553) de Straparola, traducida al español por Francisco Truchado, un bedel de la Universidad de Baeza (Jaén), a finales de los años setenta del siglo XVI. La colección de Straparola presenta un notable entronque con la tradición folclórica y es una de las pocas en las que el elemento maravilloso ocupa un considerable espacio (Pedrosa, 2018: 365). Trazar las fuentes directas en su obra no siempre resulta sencillo, porque acudió en muchos casos al venero popular (o a la colección en latín de Morlini, que también está endeudada con temas y motivos de la literatura oral). De la misma forma, buscar conexiones directas entre sus piezas narrativas y otras que hayan pervivido en la cultura −oral o escrita− española es igual de complicado, por las vías paralelas y alternativas por las que circularon los argumentos que desarrolló. 1 Este trabajo se adscribe a la Estructura de Investigación EI_HUM16_2023 y al Grupo de Investigación «Seminario de Estudios Literarios y Culturales» (HUM-1064), ambos pertenecientes a la Universidad de Jaén. 2 Fue el humanista alemán Steinhöwel quien entremezcló unas narraciones y otras para sazonar la colección, cuyo nuevo modelo, más abierto a las fórmulas plurales del Renacimiento, se importó a toda Europa.