I CONGRESO INTERNACIONAL: NUEVOS HORIZONTES DE IBEROAMÉRICA MENDOZA ARGENTINA 2013 1 LOS GÉNEROS DEL COMPROMISO. INTELECTUALES HISPANOAMERICANOS Y LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1 BINNS, Niall Universidad Complutense de Madrid nbinns@filol.ucm.es ¿Qué hacer entonces para apoyar el heroísmo?”, preguntaba Vicente Huidobro en un poema de 1937 dedicado a la España republicana, a la España popular que luchaba contra las fuerzas sublevadas del general Franco (Madre España, 1937, 7). Se trata, tal vez, de la pregunta clave de esos años para una generación de intelectuales que había encabezado la revolución formal del vanguardismo estético en los años veinte y que en su gran mayoría se replegaba estéticamente, durante la década de los años treinta, a la vanguardia política bajo la forma de la lucha contra el fascismo. Pocas veces, tal vez nunca, ha habido una movilización de intelectuales de Occidente tan fervorosa como la que suscitó la guerra civil española. Sucedió, lo sabemos, en medio de la década infame, esa “low, dishonest decade” repudiada in extremis por W.H. Auden, pero que fue también es ley de las crisisuna década de solidaridades, de esperanzas, y de un esfuerzo concertado por parte de muchos intelectuales de despojarse de todo elitismo y comprometerse en la transformación no sólo del arte y la literatura sino de la sociedad misma. España importaba porque allí se anticipaba la gran lucha entre el fascismo, el comunismo y las potencias democráticas; importaba particularmente para los países hispanoamericanos, porque la vieja Madre Patria había llegado a su guerra precisamente por haber intentado librarse de su rancio tradicionalismo, de sus anacrónicas nostalgias coloniales, y por haber intentado convertirse en una república moderna, hermana de las repúblicas americanas; España importaba también, en Hispanoamérica, porque la experiencia de las reformas republicanas, frenadas o abortadas por la rebelión militar, podía verse como un espejo o un aviso de lo que podía suceder al otro lado del Atlántico. La respuesta de los intelectuales hispanoamericanos, tanto de los que residían en España como de los que veían el conflicto desde la lejana retaguardia de sus respectivos países, fue inmediata y apasionada. En estas páginas, quisiera reflexionar sobre los géneros del compromiso, sobre las maneras más características en que los escritores moldearon sus actitudes ante la sociedad y sus formas de escribir en reacción al conflicto. Voz de testigo El ensayista chileno Martín Cerda, en su libro La palabra quebrada, indaga en el protagonismo de los escritos testimoniales que surgieron en Occidente a partir de la Primera Guerra Mundial. El escrito testimonial, a juicio de Cerda, está siempre “anclado en una situación de incertidumbre, de indefensión o de peligro” (2008, 112), y es normal que la convulsión social e ideológica provocada por la guerra española también haya engendrado una notable producción de crónicas y memorias entre los intelectuales que vivieron el conflicto desde la península. Convendría señalar, no obstante, que hubo en cada país un tal hambre de noticias sobre la guerra civil que cualquier hispanoamericano que volvía de España en los años de la guerra se veía asediado por periodistas en busca de su “verdad” de testigo; por otra parte, la polarización ideológica vivida en todo el mundo hispano llevó a muchos testimonios a ser poco más que un vehículo propagandístico para la ideología del testigo y del medio de turno. Es decir, por limitada que fuese la incertidumbre, la indefensión o el peligro 1 Este trabajo forma parte del proyecto de investigación “El impacto de la guerra civil española en la vida intelectual de Hispanoamérica”, financiado en 2011 por el Ministerio de Ciencia e Innovación (FFI2011-28618).