GENERACIONES Y SEMBLANZAS Cuestión de palabras Ángel González Luis García Montero CONVERSACIÓN ENTRE LUIS GARCÍA MONTERO Y ÁNGEL GONZÁLEZ SO- BRE EL APRENDIZAJE POÉTICO Luis García Montero: Cuando afirmamos que todo escritor fue antes un lector, decimos muchas cosas, por lo menos mucho más que una simple confesión de amor a la lectura. El lector vive con los libros y en los libros, extiende su vida, protagoniza sin levan- tarse de su butaca experiencias de amor, odio, miedo, indignación, piedad. Pero se trata de una extensión flexible, en la que el autor modela el destino de sus argumentos y el lector participa, acude a la cita con sus propios deseos y su mirada personal. En este senti- do, la literatura, y la poesía de un modo mucho más específico, suponen un ajuste de cuentas con la realidad, una forma de elabo- rar ilusiones pisoteadas. Tu poesía en un buen ejemplo, tanto al aludir a una situación histórica concreta como cuando te implicas en tu intimidad. Ángel González: Ese sentimiento lo he tenido, lo he vivido de forma muy acentuada, con mi propia carne, y lo he asumido tam- bién de manera teórica. Las palabras nunca son inútiles, y eso se debe a su capacidad para iluminar la realidad, para ajustar cuen- tas con ella. Si las palabras cumplen bien su tarea y están bien ela- boradas, pueden iluminar la realidad, y eso implica siempre una transformación del mundo, la sugerencia de que un final puede ser distinto, o de que la historia pasa factura. Al llegar al fondo de las cosas, al levantarle la piel a la superficie, la poesía deja des- nuda la realidad, la ilumina y provoca una meditación. Sigo cre- yendo en la utilidad de la poesía y de las palabras. Aunque en los 35