COMENTARIOS EDITORIALES 206 Ver artículo: página 233 La neumonía adquirida en comunidad (NAC) a la fecha sigue siendo un gran proble- ma de salud pública, en el reporte de enferme- dades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) del año 2004 (versión actualizada al 2008), las infecciones del tracto respiratorio inferior fueron la tercera causa de muerte en el mundo produciendo 4.2 millones de muer- tes por año (7.1% de la mortalidad global) y con una incidencia de 492.2 millones de personas a nivel mundial y 45.4 millones en América; con un estimado para el año 2015 de producir 3.2 millones de muertes (5.6% de la mortalidad global), adicional al costo económico que genera (2). En Colombia se reportaron en el año 2012, según el DANE, 6278 muertes por neumonía (incluidos niños y adultos) (3) y al 30 de septiembre del año 2013 el reporte asciende a 4.138 muertes (incluidos niños y adultos) (4). Se han estado realizando esfuerzos mundiales para disminuir su incidencia y mortalidad en la población adulta y pediátrica, dentro de los cuales se destacan la publicación periódica actualizada de las guías de manejo de neumonía realizada por la Infectious Diseases Society of America (IDSA) y la guía de neumonía de la Sociedad Británica del Tórax (BTS) (5, 6). Igualmente en Colombia, también se ha progresado en este aspecto y en el año 2013 se ha publicado la versión actualizada de las Recomendaciones para el manejo de la Neumonía Adquirida en Comunidad con el aval de varias sociedades científicas del país (7). Todos estos esfuer- zos mundiales encaminados a un enfoque diagnóstico temprano, definir la severidad del cuadro patológico así como acercarnos a una terapéutica acertada que nos disminuya la morbimortalidad de la enfermedad. A partir de múltiples variables descritas en la literatura que se relacionan con la severidad y mortalidad en neumonía, se han desarrollado las escalas de severidad de la enfermedad, con el fín de identificar tempranamente (desde el mismo ingreso del paciente a urgencias o consulta ambulatoria) si requiere manejo hospitalario o ambulatorio; así como orientar el tratamiento antibiótico o incluso definir el ingreso a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). Las escalas más evaluadas a nivel mundial han sido el CURB-65 (8) o su modi- ficación (CRB-65) y el índice de severidad de neumonía (PSI) entre otros (9). Independiente de cuál escala usemos, como lo demuestra la revisión sistemática y metaanálisis compara- tivo de las escalas realizado por Chalmers et al (10), su importancia radica en aplicarlas siempre que tengamos un paciente con NAC. Igual de relevancia tiene la elección tem- prana del tratamiento antibiótico ajustado a la flora bacteriana causante de la NAC de la región, por lo cual es de importancia vital los esfuerzos ingentes para tratar de identificar, siempre que sea posible, los gérmenes res- ponsables de la NAC. En Colombia contamos con más de media docena de publicaciones de diferentes regiones del país, que nos pueden dar una idea aproximada de los gérmenes etiológicos presentes en nuestra población y con base en ésto, iniciar tempranamente una terapia antibiótica empírica en nuestro paciente que ingresa al servicio de urgencias o consulta ambulatoria con diagnóstico de NAC, ya que, a pesar de ser controversial a la fecha, las primeras ocho horas tienen al parecer una importancia epidemiológica para disminuir la severidad de la enfermedad, la mortalidad y la estancia hospitalaria según estudios clínicos publicados (11-15). El estudio de Machado et al publicado en el número actual de la revista (16), nos muestra el panorama de un hospital de tercer nivel, ubicado en el Eje Cafetero, el cual puede ser una radiografía cercana de lo que ocurre en la mayoría de instituciones, tanto públicas como privadas en Colombia, en la cual como anota el grupo investigador en su introducción, no se cuenta con guías institucionales que defi- J. C. FORERO Neumonía adquirida en comunidad en el adulto Es hora de implementar las guías de manejo clínico institucionales Community acquired pneumonia in adults It is time to implement the institutional clinical management guidelines Dr. Julio César Forero: Especialista en Medicina Interna y Neumología. Máster en enfermedades vascula- res pulmonares. Neumólogo IPS Universitaria Clínica León XIII y Hospital La María. Médico Cuida- dos Intensivos Clínica las Vegas. Medellín (Colombia). E-mail: julcefo@yahoo.com