" BIBLIOCAS PÚBLICAS El carnet Un recurso para atraer a los más pequeños a la biblioteca Infancia y biblioteca "La libertad, prosperidad y desarrollo de la socie- dad y sus individuos son fundamentos de los valores humanos" (1), y hoy más que nunca existe una fuer- te conciencia de que la educación, la cultura y la información son instrumentos que pueden contribuir sensiblemente a su consecución. De privilegiada hay que tildar la posición que ocupan nuestras bibliotecas en ese empeño. Especial mención en esta tarea merecen las biblio- tecas de distrito, frutos de un proceso descentraliza- dor que favorece un acercamiento a un número potencialmente superior de usuarios. No obstante, esta ventaja muchas veces se transfor- ma más en un reto que en una realidad, sobre todo cuan- do hablamos de zonas periféricas de un nivel socio- cultural más bien deprimido. Pues bien, ésta era la situación que se planteaba a principios del curso 1999- 2000 en la Biblioteca de "El Cerro del Águila", sita en el barrio hispalense del que toma su nombre. En ella, el usuario por lo común suele hacer uso de la biblioteca a modo de sala de estudio, situándose habitualmente entre el estudiante universitario y el opositor. Preocupados por la ausencia de los más pequeños -salvo en lo que respecta a las visitas concertadas por los colegios-, se pretendió trazar un proyecto que los atrajese, que hiciese de la biblioteca un lugar de encuentro y disfrute, como paso previo necesario para ulteriores objetivos relativos a la participación y formación. Por otra parte, no debemos ignorar que ya desde el currículum vigente de la Educación Infantil (2) y Pri- maria (3) la lectura se reconoce como capítu- Roser Capdela EDUC¬ION y BIBLIOTECA -120, 21 lo de trascendental importancia. Su carácter instrumental hace que supere los límites de lo meramente lingüístico para ser punto de partida de gran parte de los conocimientos y procedimientos escolares. Qué duda cabe que la contribu- ción de la biblioteca en este sentido podría ser inestimable. 22 La biblioteca como centro de animación a la lectura La lectura necesita de un múltiple tratamiento con distintas líneas de actuación y, entre todas ellas, cada vez se concede una prioridad mayor a la motivación, más comúnmente denominada en este campo anima- ción a la lectura. En este sentido, un recurso nada despreciable es el de la biblioteca: la biblioteca como centro de animación a la lectura. Pero desde el punto de vista de gran parte de la población que no ha acudido nunca, o en el mejor de los casos rara vez, a una biblioteca pública, como la que se sitúa en este barrio, se hace necesario establecer cana- les que la acerquen a aquéllos a quienes pretende ser- vir. Es decir: que acerquen la biblioteca al niño. La cuestión entonces habría que resumirla en los siguientes términos: si la biblioteca debe servir, entre otras, a la población infantil, y en un barrio como éste esto no ocurre ¿cómo hacer para que la población infantil se acerque a la biblioteca? Para aprovechar la biblioteca como recurso para la lectura, para el encuentro y para la cultura, hace falta poner en marcha recursos, no ya que acerquen a los niños a la biblioteca, sino que, yendo más allá del acercamiento inicial, permita surgir y acrecentar en ellos el interés por el libro, la biblioteca y la cultura. "El interés no siempre está ahí: hay que crearlo y, una vez que se suscitó, cuidarlo para que no decaiga" (4). Para que ello sea posible se impone el estableci- miento de un programa atractivo adaptado a los más pequeños, que tenga como eje el libro, pero que ade- más sea sistemático y pueda, de este modo, dar lugar no sólo al mantenimiento, sino al acrecentamiento del interés por el libro y su mundo. Ciertamente, las formas concretas a través de las cuales pudiera materializarse el programa eran diver- sas, aunque, visto su éxito, se imponía la idea de comenzar a partir del cuento oral, lo que últimamen- te ha dado en llamarse "cuentacuentos". El cuento posee una serie de virtudes que lo con- vierten en algo intrínsecamente cercano al niño, tales como su carácter mágico, sus rutinas, la convergen- cia de distintos modos de expresión, su imaginación desbordante...