1 Grecia en la poesía de Blanca Andreu: del mito personal a la contemplación Isabel González Gil Universidad Complutense de Madrid 1. Introducción El nombre de Blanca Andreu (La Coruña, 1959) figura incontestablemente en el canon de la poesía española, especialmente por su producción de los años 80 y 90. Unas primeras obras ahora convertidas en libros de culto y difíciles de adquirir, si no es de segunda mano y a precios elevados, como el que la dio a conocer como una jovencísima autora, ganadora del Adonais en 1980, De una niña de provincias que se vino a vivir en un Chagall, y el que la haría merecedora del premio de poesía mística Fernando Rielo dos años después, Báculo de Babel (1982). El éxito arrollador de estos primeros libros, recopilados en 1994 en la antología de Hiperión El sueño oscuro, contrasta con su situación actual en el campo poético, que se remonta a la segunda mitad de los años 90 y que la propia autora ha descrito como de exclusión u ostracismo 1 , acentuada a partir de la muerte de su esposo Juan Benet, y agravada por la beligerancia de los ataques que le dirigieron algunos de los poetas de la experiencia de la generación inmediatamente posterior 2 . Esta situación en el campo poético ha tenido efectos también en la crítica universitaria, en la que permanecen una serie de prejuicios que hacen que, por un lado, a menudo los estudios más imparciales sobre la autora provengan de investigadores extranjeros, como Sylvia Sherno (1994) o Marie-Claire Zimmermann (2006), o de jóvenes investigadores, y que, por otro lado, haya sido su reconocimiento en otros países, como es el caso de Grecia que trataremos en este artículo, el que haya proporcionado un nuevo impulso a su poesía. En una segunda etapa de la trayectoria de Andreu se produce una ruptura voluntaria y un alejamiento de la estética que la caracterizó en las décadas anteriores. En 2001 aparece La tierra transparente y, casi una década después, en 2010, Los archivos griegos, publicada por la Fundación José Manuel Lara. Esta obra surge de los viajes a Atenas y de la estancia de la autora en Lefkes, en la isla de Paros, invitada en la Casa de la Literatura, en el centro de traducción y de escritura To Spiti tis Logotejnías. Es una estancia que reviste una enorme importancia bioliteraria en su trayectoria. El descubrimiento del país griego es vivido por Andreu como el reencuentro con una patria interior y 1 En un artículo de 2008 titulado «Sobrevivir a la exclusión», Andreu relata cómo, a raíz de la muerte de su marido, tras trece años de dedicación al mundo literario, experimenta un proceso de ostracismo que la llevará a marcharse de Madrid por falta de recursos. 2 Isabel Navas Ocaña ha examinado las posiciones de la crítica y de autores coetáneos hacia esta primera trilogía en dos artículos: «El sueño oscuro: La poesía de Blanca Andreu y la crítica» y «La poesía de Blanca Andreu y el surrealismo: algunas reflexiones», en los que recoge numerosos ejemplos de la polarización que despertaron las obras de la autora.