LA EUCARISTÍA Y EL PEREGRINO ORACIÓN DE APERTURA Jesús, por favor, recuérdame que toda la vida es una peregrinación sagrada. Ayúdame a resistir la tentación de vivir como un turista, e infunde en mí el corazón, la mente y el alma de un peregrino. Dame la claridad para ver que mi gran destino es volver a Ti en el Cielo y la determinación para alcanzar ese destino final. Ayúdame a ver las posibilidades que nacen cuando sigo yendo a tu encuentro en la Eucaristía para que Tú puedas obrar en mí y a través de mí. Amén.