© UNED. Espacio, Tiempo y Forma 153
Serie V, Historia Contemporánea, t. XX, 2013
Espacio, tiempo y Forma, Serie V, Historia Contemporánea, t. 25, 2013 págs. 153-190
La interacción luso-española
en la descolonización africana
JOSEP SÁNCHEZ CERVELLÓ
Catedrático de Historia Contemporánea. Universitat Rovira i Virgili
Luso-Spanish interaction in African decolonization
RESUMEN
Portugal y España se resistieron a la
descolonización de manera burda,
tratando de sortear la encuesta de la ONU
sobre la posesión de Territorios No
Autónomos, alegando que eran provincias
ultramarinas. Aunque en 1960 España
acabó reconociendo que administraba
colonias, la división entre Presidencia y
Exteriores fue legendaria y desencallar la
cuestión a favor del derecho internacional
resultó inicialmente, fortuito. En Portugal
donde el Estado Novo tuvo que afrontar
tres conflictos armados (en Angola,
Guinea-Bissau y Mozambique), tampoco
hubo unanimidad en el seno del régimen
sobre la cuestión colonial, como se
demostró en la Abrilada de 1961.
Aunque la longevidad colonialista de
Portugal y España sea similar esconde,
una diferente valoración del imperio, que
tiene tanto que ver con la extensión seis
veces mayor del portugués y con la
percepción negativa que tuvo en España
el hecho colonial, por lo que nuestro
pasado imperial concitó menos
unanimidad que en el caso portugués.
Pero en ambos casos, los procesos de
descolonización fueron improvisados y
dejaron una herencia problemática.
ABSTRACT
Portugal and Spain resisted the
decolonization crudely, trying to skip UN’s
survey about the possession of No
Autonomous Territories, claiming they were
ultramarine regions. Although in 1960,
Spain ended up acknowledging that it
was administrating colonies, the division
between Presidency and the Foreign
Office was legendary and refloating the
issue in favour of the international law was,
at the beginning, fortuitous. The same
happened in Portugal, where the Estado
Novo had to face three armed conflicts,
and there was not unanimity either on the
colonial issue, as was demonstrated on
the Abrilada of 1961.
Despite the Spain and Portugal’s
colonialist longevity is similar, it hides a
different assessment of the empire,
because the Portuguese colonial empire
was six times bigger than the Spanish
and in Spain there was a negative
perception with the colonial fact As a
matter of fact, our colonial past arouses
less unanimity than the Portuguese case.
That is why the Spanish decolonization
process was easier than the Portuguese,
because it had less geostrategic potential.
However, both decolonization processes
were improvised and left a residue of
discomfort and poorly resolved issues.