LA CASA CUESTA, LOS TOROS Y EL HUMOR CINEMATOGRAFICO Antonia del Rey Reguillo Universitat de Valencia Por la tarde, cuando el tío sale ele la oficina, vamos al cinc del Callao. Este cine es una barraca muy grande ele madera y de lona. ( ... ) Dentro está lleno de bancos de madera y en el fondo está el telón y el explicador. El explicador es un hombre muy gracioso que va explicando la película y que hace chistes con las cosas que aparecen en la pantalla, La gente le aplaude mucho, sobre todo con las películas ele Tmibio. Toribio le llama la gente, pero es un francés que se llama André Deed y que siempre hace cosas de risa. Arturo Barea, Lafmja de un rebelde, 1" parte El humor fue desde el principio uno de los atractivos que el cinc se apresuró a incorporar a las películas para captar a su público más genuino, el que componían los espectadores más sencillos, que acudían a las proyecciones buscando divertirse con las bromas y gags de sus cómicos preferidos. Entre ellos, en la España de la primera década del siglo XX, el francés André Deed era probablemente el más popular y con sus grotescas bufonadas y sus torpes acrobacias, que allá por donde iba causaban estropicios constantes y lo trasformaban, por lo mismo, en el blanco de todos los golpes, hacía las delicias de los espectadores!. El divertimento inocente propiciado por aquel payaso de la pantalla es el que describe Arturo Barca por boca de su personaje en las primeras páginas de La forja de un rebelde cuando, desde sus recuerdos de infancia, expone el entusiasmo con el que por aquel entonces los asistentes vivían las sesiones cinematográficas. Su añoranza de Toribio nos sitúa en época en la que el cine era ya una de las diversiones populares más demanda- das, a pesar de lo cual todavía no contaba con espacios autónomos suficientemente Y las barracas, más o menos endebles y provisionales, eran aún su natural. El humor de Deed iba dirigido a un público no demasiado exigente, capaz de con unas estrategias de comicidad más bien simples, cuya elemental bebía de las pantomimas del music hall. No obstante, su fama pronto sería ,,, .• ,...,,.por el genio de Max Linder, que con un registro humorístico más sutil de cabriolas, caídas y contorsiones varias y sustentaba su humor en la 1 Empleado de la Pathé desde !906, bajo el nombre de Boireau, André Deed fue probablemente el primer astro cómico del cinc. Su estrategia de actuación se basaba en sus grandes dotes acrobáticas a partir de las cuales desarrollaba una comicidad esencialmente física cuya culminación narrativa solía ser la escena final de persecución. Contratado por la productora Cines en 1909, acabó conso- lidando su fama en Italia al protagonizar una larga serie de películas en las que daba vida al personaje de Cretinetti. 313 brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by Repositori d'Objectes Digitals per a l'Ensenyament la Recerca i la Cultura