núm. 16, enero-junio 2023 | ISSN impreso: 2448-4717, ISSN electrónico: 2594-2115 | 199 Egeria, Itinerario. El peregrinaje de Egeria. Itinerarius Egeriae. Versión bilingüe español-latín, traducción desde los textos originales por Juan Ortega y Charis Pérez, Coppell, TX.: Api Art Editorial, 2019, 127 pp. P robablemente oriunda de la provincia romana de Galicia, Egeria fue una mujer que peregrinó a Tierra Santa entre 381-384 d.C. Como re- sultado de esta experiencia, las cartas que redactaba para sus amistades terminaron convirtiéndose en un relato de viaje que es conocido en latín como Itinerarium Egeriæ o Itinerarium ad Loca Sancta (Itinerario de Egeria o Itinerario a los lugares santos, respectivamente), en donde describe su ruta, así como la liturgia y los oficios religiosos que pudo observar a lo largo de su camino, con un especial énfasis en la Semana Mayor. 1 En 1884, el erudito Gian Francesco Gamurrini encontró una copia de la obra de Egeria en la Conaternitá dei laici, en Arezzo, dentro del llamado Codex Aretinus vi, 3. De acuerdo con los especialistas, por las características de su es- critura es posible que dicho códice haya sido producido en la abadía de Monte Cassino alrededor del siglo xi. Por desgracia, el texto se encontraba ya incom- pleto en ese momento e ignoramos su verdadera extensión. En función de la parte sobreviviente, podría haber sido significativamente mayor si la viajera lle- gaba a estos lugares “desde los más lejanos confines”, como ella misma consigna poniéndolo en palabras del obispo de Edesa (p. 51). De la parte del viaje pro- piamente dicho, apenas queda lo referente a sus últimos trancos: el Sinaí, Meso- potamia y el retorno a Constantinopla. No es mucho lo que puede decirse con certidumbre acerca de la autora, e incluso durante algún tiempo el mismo descubridor del documento lo adjudicó a Silvia de Aquitania, mujer emparentada con Rufino, prefecto de pretorio de Teodosio el Grande (emperador de 379 a 395), de la que se sabe que escribió un relato de su viaje a Palestina y Egipto realizado en los años 399-400, el cual nos ha llegado muy mutilado. No fue sino hasta la publicación de un artículo del benedictino Marius Férotin cuando la mayoría de los investigadores acep- taron que la autora habría sido una dama denominada Egeria, 2 apoyándose en una carta de San Valerio, monje en la Galicia del siglo vii, donde habla de una viajera de ese nombre, quien había realizado un viaje a Tierra Santa. 3 1 Pablo Castro Hernández, “La peregrinación de Egeria. Una aproximación a la geografía sa- grada y los sucesos milagrosos en Tierra Santa (s. iv d.C.)”, en: Revista Historias del Orbis Terrarum, Anejos de Estudios Clásicos, Medievales y Renacentistas, vol. 11, 2016, pp. 23-52. 2 Rosa María Cid López, “Egeria, peregrina y aventurera. Relato de un viaje a Tierra Santa en el siglo iv”, en: Arenal, vol. 17, núm. 1, enero-junio, 2010, p. 11. 3 Valerius, “e Leer in Praise of the Life of the Most Blessed Egeria wrien to his Breth-