Monteas en las azoteas de la Catedral de Sevilla. Análisis de testimonios gráficos de su construcción Los numerosos dibujos de arquitectura gótica quc hoy se conocen, en especial, entre los siglos XIll y XVI, el creciente conjunto de monteas localizadas en las propias construcciones y la información apol1ada por ciertos tratados medievales, que inciden sobre el modus operandi, han contribuido a mejorar sustan- cialmente el conocimiento de la arquitectura medie- val, repercutiendo - en consecuencia- sobre su propia conservación. El estado de las investigaciones ha permitido la elaboración de un «modelo base» del control formal de la arquitectura gótica, basado en el mejor conoci- miento de sus leyes, especialmente de sus procesos creativos y constructivos, aunque aún queda ]ejana la posibilidad de dar respuesta a todas las incógnitas planteadas. La utilización del término «control forma¡" se ex- tiende, en el caso medieval, tanto al proceso de idea- ción como a] de ejecución, a menudo fundidos en una misma actuación, sin posibilidad de independizar ambos procesos, en los que las formas se obtienen aplicando unas técnicas de control empíricas, larga- mente elaboradas y aprendidas. El modelo en cuestión, aún fragmentario, pero su- ficientemente contrastado, permite aproximamos con rigor científico al análisis del edificio, tanto al catálo- go formal, como al conjunto, especialmente si éste conserva documentación gráfica, trazas, monteas o replanteos. Este es el caso de la Catedral de Sevilla, en concreto de sus cubiertas. En los últimos años se han detectado ciertos trazados sobre las propias fá- José Antonio Ruiz de la Rosa Juan Clemente Rodríguez Estévez bricas góticas, que peJmiten investigar sobre docu- mentación de primer orden. Ponderar la validez del modelo y los resultados a esta concreta aplicación, será un paso más para el mejor conocimiento del edi- ficio y para avalar sus posihilidades como instrumen- to de restauración. En condiciones aceptables, permi- te al técnico disponer de un proceso aproximado al control formal original, seguido por e] maestro cante- ro, y tan celosamente protegido por el secreto gre- mial. EL MODELO Los fundamentos y concJusiones necesarias para aco- meter este trabajo están publicados, y para una visión amplia y contrastada se puede acudir a tales textos l. No obstante maticemos algunas cuestiones: l. En la Baja Edad Media, la capacitación profesio- nal dentro del gremio se instrumentaba sobre la base de la geometría fabrorum, geometría prácti- ca o para los oficios, de regla y compás, emi- nentemente empírica, apoyada en elementos de la geometría euclídea pero al margen de cual- quier reflexión teórica2. Esta geometría «prácti- ca» e «instrumental» era independiente de la «te- órica» basada en la especulación racional. Los modelos aritméticos (escasos) y geométricos (fundamentales) que podían usar los hombres de los oficios, procedían de lo más elemental de es- Actas del Tercer Congreso Nacional de Historia de la Construcción, Sevilla, 26-28 octubre 2000, eds. A. Graciani, S. Huerta, E. Rabasa, M. Tabales, Madrid: I. Juan de Herrera, SEdHC, U. Sevilla, Junta Andalucía, COAAT Granada, CEHOPU, 2000. brought to you by CORE View metadata, citation and similar papers at core.ac.uk provided by idUS. Depósito de Investigación Universidad de Sevilla