Edad de Oro, XLIII (2024), pp. 143-158, ISSN: 0212-0429 - ISSNe: 2605-3314 DOI: https://doi.org/10.15366/edadoro2024.43.006 UN DEBATE TEOLÓGICO A CUENTA DE LA MAGIA EN JUAN RUIZ DE ALARCÓN * JULIÁN GONZÁLEZ-BARRERA Universidad de Sevilla jgonbar@us.es B ien es sabido el gusto que demostró Juan Ruiz de Alarcón (c. 1580/1581- 1639) por las comedias de magia. Un interés harto señalado por la crítica en España ya desde tiempos de Menéndez Pelayo 1 , como al otro lado del Atlántico, donde tradicionalmente se ha hecho hincapié en un pretendido atracti- vo sociopolítico como escritor criollo 2 . En términos numéricos hasta una cuarta parte de su producción dramática soporta la impronta de lo mágico o fantástico 3 . Un dato que lo etiquetaría como uno de los precursores, que no pioneros, de un género llamado a triunfar en la centuria siguiente 4 . * Este trabajo forma parte del proyecto «Edición y estudio de veinte comedias de Juan Ruiz de Alarcón», financiado por la Agencia Estatal de Investigación (n.º ref. PID2020-113141GA-I00), dirigido por José Enrique López Martínez en el Departamento de Filología Española de la Universidad Autónoma de Madrid. 1 «Entre nuestros dramáticos, Alarcón tuvo amor especial a la magia como recurso escénico y aun como nudo de la acción. La Cueva de Salamanca, comedia de estudiante ya analizada en nuestro primer tomo, hasta contiene una discusión en forma escolástica sobre las artes ilícitas. Quien mal anda no es otra cosa que el proceso del morisco Román Ramírez. La prueba de las promesas es el cuento de don Illán y el deán de Santiago, convertido en drama. El Anticristo obra sus maravillas con el poder de la nigromancía. En El Dueño de las estrellas, la superstición sideral interviene mucho en el destino de Licurgo. Y aún pudieran citarse otros ejemplos, todos los cuales reunidos quizá excedan en número a los que puedan sacarse de Lope, Tirso y Moreto» (Menéndez Pelayo, 1992: II, 393). 2 Para tener una panorámica completa de las vicisitudes de Juan Ruiz de Alarcón ante la crítica, véase el interesante sumario de Margarita Peña (1992). 3 Los títulos serían La cueva de Salamanca, El dueño de las estrellas, La manganilla de Melilla, La prueba de las promesas, Quien mal anda en mal acaba y El Anticristo. 4 Resulta un tanto precipitado afirmar, como piensa el editor de Quien mal anda en mal acaba, que fuera el primero en introducir la magia en el teatro español: «Parece que no hay dudas entre los