1 DE LA EXCEPCIÓN A LA NORMALIDAD: MUJERES CIENTÍFICAS EN LA HISTORIA María Jesús Matilla Quiza Esperanza Mó Romero Instituto Universitario de Estudios de la Mujer. U.A.M. RESUMEN El patriarcado, como modelo dominante, ha provocado que las mujeres estén relegadas a un papel social subordinado. El campo de la ciencia no es una excepción, al naturalizar un discurso de género en el que se sostiene que las mujeres no están dotadas para la investigación. En este artículo se plantea la naturaleza de los obstáculos que impidieron a las mujeres desarrollar una actividad intelectual y su variación a lo largo de la Historia. Se expone cómo algunas mujeres vencieron estos obstáculos y fueron, o bien toleradas como excepción o bien invisibilizadas. Se pretende contribuir a la reflexión sobre la situación actual y las perspectivas de igualdad en investigación y ciencia. 1. ¿POR QUÉ CONOCEMOS A TAN POCAS MUJERES CIENTÍFICAS? Es un hecho reconocido que actualmente la proporción de mujeres científicas es menor que la de mujeres estudiantes, graduadas o doctoras, respecto a sus poblaciones respectivas. Asimismo, que su posición en la Academia, su visibilidad e, incluso, su reconocimiento, son inferiores a lo que cabría esperar aún considerando que son minoría. Estos no son fenómenos aislados o propios de unos pocos países, sino que están generalizados internacionalmente. En la actualidad disponemos de un marco conceptual y de abundantes estudios sobre esta situación que inspiran políticas activas para impulsar vocaciones científicas entre las jóvenes, así como para facilitar el desarrollo de su carrera en igualdad de condiciones con sus colegas masculinos. Algunos signos de la preocupación institucional por este déficit de género en la ciencia, en el marco de la Unión Europea, se encuentran en el primer informe ETAN, titulado Promover la excelencia mediante la integración de la igualdad entre géneros, (2000) o las publicaciones que estudian la situación y evolución de las mujeres en la ciencia (She Figures). En España, la existencia de la Unidad de Mujeres y Ciencia dependiente del Ministerio que gestiona la investigación, con publicaciones como el Libro Blanco. Situación de las Mujeres en la Ciencia Española, de una específica Asociación de Mujeres Científicas y Tecnólogas (AMIT) o de secciones especiales en el seno de las Reales Academias, como la de Matemáticas, son otros tantos signos de que existe una brecha de género en el campo de la investigación y de la necesidad de políticas activas para reducirla. En el ámbito de la divulgación y de la difusión científica, puede citarse el lugar que estos estudios tienen en revistas acreditadas, como Nature, que en marzo de 2013 publicó un monográfico titulado Women´s Work y en la que el número de artículos dedicados a esta cuestión son frecuentes (Schiebinger, 2014); o los eventos realizados bajo el auspicio de sociedades científicas, como el organizado en mayo de 2014 por la Royal Society, Revealing lives: women in science 1830-2000; o como la colaboración de esta sociedad y otras entidades y particulares de relevancia con la popular wikipedia para mejorar la edición de contenidos sobre mujeres científicas, establecida desde 2012.