El capitalismo como experiencia religiosa del presente. Actualidad de Capitalismo como religión de Walter Benjamin Lucía Pinto 1 En Capitalismo como religión (1921) Walter Benjamin propone entender al capitalismo como una religión en tanto “ sirve esencialmente a la satisfacción de las mismas preocupaciones, tormentos e inquietudes a los que antaño intentaban dar respuesta todas las llamadas religiones”. El capitalismo es caracterizado como un culto definido por un tipo de culpa sin posibilidad de expiación. Sin embargo, dos años antes, en Destino y Carácter (1919), Benjamin había señalado que “un orden cuyos únicos conceptos constitutivos son la desdicha y la culpa y dentro del cual no hay camino pensable de liberación (…) no puede ser religioso”. En esta ponencia nos proponemos analizar el texto de 1921 poniendo en consideración la dimensión religiosa, analizando las tensiones que establece Benjamin entre culpa, destino y liberación. La hipótesis de lectura que guía esta ponencia es que al señalar al capitalismo como una religión, Benjamin desenmascara al capitalismo: se cree en él como en una religión, como si proporcionara salvación. Pero lo cierto es que sólo hay desesperación. Para demostrar esto, intentaremos mostrar que Benjamin juega con un doble concepto de religión, a saber, una religión de la culpa —entre las que incluye al capitalismo y al cristianismo— frente a una religión de la salvación —judaísmo, insertas ambas en un contexto de secularización. Aquí reside la astucia benjaminiana y la actualidad de este escrito para pensar la experiencia del presente. 1 Lic. en Ciencia Política (UBA) y docente en la Carrera de Ciencia Política (FSOC-UBA). Investigadora en formación del Instituto de Investigaciones Gino Germani (IIGG-FSOC-UBA). Actualmente finalizando sus estudios de Maestría en Ciencia Política (IDAES-UNSAM).