1 E.M. nº 64 Enero-Abril 2020 MARGARITA SALAS, REFERENTE INDISCUTIBLE Lourdes Ruiz Desviat, J. Ávila, L. Blanco, J.M. Cuezva, M. de Vega, F. Mayor Menéndez, F. Mayor Zaragoza El pasado 7 de noviembre de 2019 fallecía Margarita Salas, tras una larga trayectoria científica, cuyos últimos 42 años transcurrieron en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid, en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBM), centro mixto UAM-CSIC. A sus 80 años, Margarita Salas continuaba, día a día, dirigiendo su grupo de investigación con el rigor y buen hacer científico que siempre la caracterizó. Sin embargo, meses antes de su fallecimiento, Margarita comentaba en una entrevista que preferiría que se la recordase más que por sus logros científicos, por haber sido una persona honesta, luchadora y trabajadora. En este artículo en recuerdo y homenaje de la que fue nuestra compañera del CBM, maestra y mentora, queremos resaltar aspectos de su figura como referente indiscutible de la ciencia española, y como persona muy querida y reconocida en nuestro país. TRAYECTORIA Cuando se observa la historia de científicos relevantes de España no es infrecuente encontrar que éstos nacieron en regiones periféricas, no muy pobladas y con poca tradición científica. Dos ejemplos pueden ser Santiago Ramón y Cajal, nacido en Petilla de Aragón, o Margarita Salas, natural de Canero (Asturias). La explicación, en el caso de Margarita Salas, de cómo naciendo en plena Guerra Civil en España, en un lugar apartado, se llega a la cima de la ciencia internacional, en el área de la Genética Molecular, no es obvia, pero se pueden sugerir algunas claves que podrían indicar cuáles fueron los pasos que convirtieron a Margarita Salas en la investigadora más relevante de la historia de la ciencia española. Margarita Salas nació en una familia con un nivel cultural superior al de la media del país (su madre maestra y su padre médico), en donde se fomentó su interés por las ciencias. Buscando el mejor lugar posible para aprender Química (años 50 del pasado siglo), se trasladó a Madrid, estudiando en la Universidad Complutense. Acabada la carrera y siguiendo con el mismo criterio de ir a aprender y a trabajar con los mejores, realizó su tesis doctoral, a principios de los años sesenta, en el laboratorio del Profesor Alberto Sols, uno de los mejores sitios dentro de la escasez de grupos existentes, que había en España. Allí publicó su primer manuscrito, un trabajo brillante y novedoso, a la altura de lo que se publicaba en EE.UU. También allí conoció, y, posteriormente, se casó con Eladio Viñuela, un científico con una extraordinaria capacidad intelectual que, desgraciadamente, murió prematuramente en 1999. El matrimonio Salas-Viñuela marchó en 1963 al laboratorio del Profesor Severo Ochoa, en Nueva York, para realizar una estancia postdoctoral. Cuando llegaron a Nueva York, Ochoa hacia cinco años que había sido galardonado con el Premio Nobel y era uno de los fundadores de lo que hoy conocemos como Biología Molecular. En otras palabras, el grupo del Prof. Ochoa era de los mejores del mundo en aquella época. En Nueva York, Margarita Salas realizó descubrimientos sobre los mecanismos de transmisión de la información genética que hoy en día aparecen en diversos libros de texto. En 1967, junto a Eladio Viñuela, comenzaron a preparar su vuelta a España. Los primeros años en España fueron difíciles por la escasez de medios (tuvieron ayuda de una Fundación americana), pero decían que la escasez la suplían con tres cosas: trabajo, trabajo y trabajo.