Reseñas Los Colombianistas Victoria Peralta y Michael LaRosa Planeta, Bogotá. 1997, 334 pp* Los historiadores Victoria Peralta, colombiana y Michael LaRosa, norteamericano, presentan 31 entrevistas a académicos provenientes de Norteamérica y Europa que trabajan sobre Colombia. Más de la mitad de los entrevistados son historiadores; los demás provienen de la antropología, la ciencia política, los estudios literarios y la sociología. Peralta y LaRosa se interesan en averiguar los orígenes personales de cada académico, por qué escogieron Colombia como su objeto de estudio, y como tema central le preguntan a sus entrevistados qué explicaciones le dan a la afirmación de David Bushnell de que "Colombia es hoy el menos estudiado de los países grandes latinoamericanos y quizás el menos entendido". A la inquietud de Bushnell, los entrevistados presentan diversas explicaciones. Mencionaré algunas. Para Charles Bergquist, la respuesta está en el relativo aislamiento de Colombia de la economía mundial en el siglo XIX y a la poca inversión extranjera en el siglo XX. Dice Bergquist: "Los académicos extranjeros han seguido el camino de la inversión extranjera en Latinoamérica". Catherine Legrand señala que en los Estados Unidos se estudian los países donde ha habido revoluciones e intervenciones norteamericanas. Además, para Legrand los historiadores colombianos no han planteado debates académicos interesantes como sí lo han hecho, según ella, los mexicanos y los argentinos. Otros historiadores como León Helguera, Maurice Brungardt y Helen Delpar mencionan que se necesita una sólida base de estudios monográficos que ellos consideran no existe para Colombia. Dentro de esta línea, Michael Jiménez, manifiesta su preocupación por el hecho de que se estén haciendo estudios posmodernos en Colombia sin tener una base consolidada de trabajos monográficos con datos empíricos serios. Recuerda como se ha abonado el estudio de la historia económica en aras de estudios posmodernistas y de moda. En el caso de la literatura, Jacques Gilard afirma que hay más interés que aquellos países que han sido capaces de desarrollar una literatura nacional, mientras que, a pesar de la obra de García Márquez, no hay una literatura colombiana propiamente dicha. Otro crítico literario, Raymond Williams, señala que mientras otros países latinoamericanos produjeron académicos de renombre quienes trabajaron en los Estados Unidos en el pasado y contribuyeron * Este texto se presentó en el lanzamiento del libro que tuvo lugar en Bogotá el 27 de noviembre de 1997. 81