1 E.M. nº 62 Mayo-Agosto 2019 CIUDADANÍA Y GOBIERNOS ABIERTOS Esther Clavero Mira Profesora Asociada de la Universidad de Murcia y Socióloga José Manuel Mayor Balsas Doctor en Ciencia Política y Administración Pública y Economista José Molina Molina Presidente del Consejo de la Transparencia de la Región de Murcia Doctor en Economía, Sociólogo y Auditor RESUMEN Las instituciones públicas tienen la obligación de defender a la ciudadanía y apoyar sus demandas. Para ello se precisa un cambio en las relaciones de poder actual, unas instituciones más flexibles, transparentes, abiertas, participativas, que muestren una vocación por la práctica de la accountability y, sobre todo, por la rendición de cuentas periódica. A su vez se precisa eliminar el clientelismo, abrir los debates a todos los niveles y desligar la función pública de la política fortaleciendo unas estructuras abiertas en donde la capacidad y el mérito presida dicha función pública. Solo de este modo se conseguirá un incremento de la confianza de la sociedad civil hacia nuestras instituciones. 1. INTRODUCCIÓN La sensación de ausencia de democracia genera frustración. Una frustración, a veces real y otras psicológica, causada por una falta de decisión para llevar a efecto de una forma real los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Un escenario que abarca todos los sectores de nuestra vida económica, social y política, y que se puede resumir en algo tan sencillo como abrir las instituciones públicas para mejorar sus niveles de calidad según los indicadores de gobernanza. La democracia representativa se debe de complementar con la participación ciudadana para que la gestión de lo público se realice de una forma abierta y con un funcionario público convertido en auténtico servidor de los objetivos comunitarios de una sociedad comprometida con sus instituciones. Es un proyecto de cogestión de lo público, porque los ODS solo se pueden llevar a la vida de la sociedad si el modelo actual de gestión los reconvierte en una herramienta de trabajo del día a día de nuestras Administraciones Públicas y, además, si somos capaces de orientarlo a un sistema en donde lo colectivo prime más que los intereses de los grupos de presión privados. El Gobierno Abierto se asocia a la mejora de la transparencia, la apertura de datos y el control social por parte de los ciudadanos, siendo el ejercicio de la rendición de cuentas, la auditoria ciudadana y el diseño e implementación de políticas públicas que abren los cauces legales para que las instituciones se fusionen con la ciudadanía (Molina, 2019). Por todo ello debemos plantearnos ¿para qué deseamos un Gobierno Abierto? Muchos lo han impulsado por aquello de cumplir los nuevos esquemas políticos o los acuerdos internacionales, como es el caso de España. Sin embargo, un Gobierno Abierto en el nivel subnacional debe ser útil para actuar de lanzadera entre los gobiernos locales y el Gobierno central. Esa es la misión de