ARSE-SAGUNTUM: LA DIFUSION DE SU Manuel Gozalbes Fernández de Palencia. La ceca de Arse-Saguntum se sitúa en un lugar privilegiado dentro de la numismática antigua peninsular debido fundamentalmente a su rica y prolongada actividad emisora. Fue L.Villaronga en 1967, quién afrontó la tarea de sistematizar las numerosas emisiones de la ciudad (Villaronga 1967). Posteriormente otros trabajos han dado a conocer nuevos tipos (Llueca 1983; CAS 1986; Garda Garrido-Costa 1986), han abordado en profundidad emisiones conocidas (Ll orens-Ripollés 1989; Ripollés 1993), han presentado otras previamente desconocidas (Ripollés 1992), o bien han aportado novedades cronológicas sustanciales (Beltrán 1980). A pesar de que algunas cuestiones no están definitivamente resueltas, las emisiones saguntinas son bien conocidas en sus aspectos esenciales. Este hecho, unido a la circunstancia de que contamos con una importante cantidad de monedas con procedencia conocida, nos permite abordar un estudio de la dispersión de las diferentes emisiones. Para ana lizar la dispersión hemos reunido un total de casi cuatrocientas monedas. Entre ellas destacan las piez as incluidas en tesoros y algunas recuperadas en excavaciones arqueológicas con contexto estratigráfico, aunque estas últimas son muy escasas. La mayoría de ejemplares proceden de hallazgos esporádicos, y por lo tanto carecen de contexto cronológico. También hemos incluido en nuestro análisis las monedas de los museos que muestran garantÍas de tener una procedencia local o regional. Disponemos en primer lugar de treinta y cinco ejemplares que forman parte de tesoros, y que ofrecen la siguiente distribución: Villarrubia de los Ojos [1] (GarcÍa Garrido 1990, p.53; Villaronga 1993, p.28)', Cheste [ 1], Tivisa [2], Valeria [2]', Córdoba 1958 [1] (Villaronga 1967, pp.86-90), Idanha-a-Velha [5] (Villaronga 1980, p.108), Salvacañete [2], Vall d'Almo nesir [18] (Villaronga 1967 p.88 y pp.90-91). Pozoblanco [1] (Villaronga 1988, p.49), Córdoba 1959 [1] (VillarongaI993, p.41), YAzaila [2] (Villaronga 1967, pp.85-86). Salvo el tesoro de Vall d' Almonesir, formado únicamente por dracmas de Arse, el resto nos proporciona una valiosa información cronológica. Los ejemplares de estos tesoros tienen un peso específico muy importante en la confección de los mapas de dispersión de l as dracmas, ya que la cantidad que poseemos de este tipo de monedas con procedencia conocida es muy escaso. El tesoro de Azaila merece consideraci ón aparte, ya que es el único que incluye moneda de bronce de Arse-Saguntum. También co ntamos con algunos ejemplares, casi siempre divisores, procedentes de excavaciones, escasos pero de especial interés, ya que se relacionan con contextOS estratigráficos concretos. Los tesoros, y especia lmente las excavaciones, nos proporcionan pues una información crono lógica de gran utilidad para conocer cual fue el tiempo real de circulación de algunas de estas monedas. De los hallazgos esporádicos desconocemos cualquier dato referido al momento en que circularon, pero son sin duda los más abundantes, y gracias a ellos podemos abordar el análisis de la dispersión de las diferentes emisiones; en la inmensa mayoría de los casos se trata de monedas de bronce. Los resultados de este trabajo se desprenden fundamentalmente de este tipo de hallazgos. Finalmente tenemos que señalar que hemos incluido en nuestro estudio monedas procedentes de museos. En casi todos los casos se trata de colecciones que parecen tener un orige'n local o regional, tal y como se indica en la bibliografía correspondiente de cada uno de ellos'. CORPUS DE HALLAZGOS. Hemos considerado conveniente organizar la presentación de los hallazgos en grupos que corresponden a las diferentes emisiones de la ciudad. Dentro de cada grupo l as piezas se clasifican en tesoros, hallazgos esporádicos y "Queremos expresar aquí nuestro agradecimiento al Profesor Pere Pau Ripollés por sus numerosas sugerencias que han hecho posible la realización de este trabajo. - 19 -