OMAR ROSAS Evoluciôn y cultura "Descendre d'un singe , mon clter, espérons que ce/a n'est pas uftti, et si cela était, prions pour que cela ne se sachepas !" Comentario de la esposa del obispo inglésWorcester a Emmanuel Frémiet hacia 1860, citado en Ducros et Ducros,2000. INTRooUCCIÔN n 1859 tuvieron lugar en Europa dos acontecimientos diferentes que agitaron la vida intelectual de dos grandes capitales.En Londres, la publicacidn del libro sobre el Origen de las Especies de Charles Darwin, agotado en pocos dfas, marcaba una nueva pauta en el medio cientifico mundial. Al otro lado del Canal, en el Salon des Beaux-Arts de Parfs, se prohibfa la exhibiciôn de la famosa escultura de Emmanuel Frémiet que lleva por titulo Gorille enleuant une femme. Gracias al apoyo del superinten- dente de Bellas Artes de Napoleôn III, la esculturafue finalmente presentada en un nicho cubierto por un velo, despertando asi todo tipo de comentarios en la sociedad parisina,desde los mâs grotescos hastalos mâs ingenuos.Sin embargo, mâs allâ de una coincidenciaanecdôtica, lo que se manifestaba aqui eran dos nuevas actitudes frente a la simple posibilidad de que el ser humano se viera inexorablemente ligado, a través de la ciencia o del arre, a unas criaturas poco conocidas, bastante temidas e insuficientemente valo- radas. Por una parte, la hipôtesis cientifica segûn la cual un proceso evolu- tivo habrfa conducido a un grupo de primates a un estado actual de desa- rrollo que culminaba, por lo menos provisionalmente, en el ser humano moderno, amenazaba la estabilidad de la creencia, durante siglosmantenida y reforzada, en el acto inefable por el cual los seres humanos habrian sido Revista Al Margen 7/8, 2003, pp. 5-27