Fiesta y embriaguez en comunidades andinas del sur del Perú 1 Gerardo CASTILLO GUZMÁN El presente artículo trata acerca del desarrollo de la fiesta y la embriaguez colectiva en comunidades campesinas del sur andino. En él, procuro describir algunos esquemas ideales de cómo, a través de la fiesta, se inscriben y actualizan formas de actuar y pensar las relaciones entre las personas, siguiendo y recreando para ello criterios étnicos, de edad y género. Las siguientes reflexiones son, en su mayor parte, hechas a partir de las notas de campo recogidas, en forma intermitente, entre enero de 1991 y agosto de 1994 en comunidades campesinas del Cuzco. Sin embargo, en algunos casos y para ejemplificar mejor, usaré datos recogidos en trabajos de campo en comunidades ayacuchanas y del pueblo mestizo de Písac en el Cuzco. Consumo de alcohol en comunidades campesinas de los Andes Si bien buena parte de las etnografías sobre comunidades campesinas en los Andes constata la presencia del alcohol como elemento central en la vida diaria y ritual que describen, son muy pocas las que centran en él su foco de atención. Uno de los primeros artículos que aborda directamente el tema de las borracheras en los Andes es el escrito por Thierry Saignes (1989). En él, Saignes realiza un estudio histórico que abarca de 1550 a 1650, y cuestiona el tratar a la embriaguez andina como una evasión por parte de las poblaciones campesinas ante una crisis traumática producida por la conquista española, un beber sin objetivo en un contexto de comunidades desestructuradas 2 . Antes bien, propone prestar atención al trasfondo de la elaboración de tal discurso por parte de cronistas y evangelizadores españoles, lo que remite directamente a un estudio de las mentalidades en la colonia. Al estudiar los patrones de beber que manejaban los indios encuentra que la borrachera puede ser comprendida como un mecanismo de apropiación del lenguaje y del dios de los vencedores pero también como un medio de comunicación con lo Otro, entendido como el intento de traspasar las fronteras de la consciencia cotidiana. Según Saignes, existiría un ideal andino al beber que alienta el consumo de alcohol ritual, periódico, colectivo y masivo por el cual se busca --o al menos no presenta mayor sanción social-- llegar a una total embriaguez. Frente a este ideal andino se alzaría un mediterráneo del beber según el cual se valora beber vino --antes que la cerveza en todas sus variantes o los destilados nórdicos (Braudel 1994)-- diaria y privadamente pero en pequeñas cantidades. Este ideal considera impropio de caballeros alcanzar una embriaguez tal que acerque a los hombres a un estado de animalidad. Hoy, en términos freudianos diríamos que el alcohol disuelve el superego y destruye las inhibiciones que determinan el orden social. Es por ello que hubo un gran esfuerzo por parte de las autoridades coloniales para prohibir las libaciones públicas, tomando ellas un carácter exclusivamente privado. 1 Publicado en Gisela Cánepa ed. (200) Identidades representadas: performance, experiencias y memoria en los Andes. Lima: PUCP. 2001: 437-456. 2 El cual sería el esquema mostrado por Nathan Wachtel en su Visión de los Vencidos.