Sara Gómez Seibane/José Luis Ramírez Luengo* ➲ La historia del castellano en el País Vasco: recuento bibliográfico, trabajos desarrollados, perspectivas de futuro 1. Introducción Pese a su manifiesto interés, por razones de diversa índole, se puede decir que el ámbito vasco no ha sido en ningún caso un foco de atención en los estudios de Filología Hispánica: en efecto, aunque hechos como la existencia en esta zona de un romance muy antiguo con características muy marcadas, o el secular contacto que se produce entre este romance y la lengua vasca –así como las repercusiones que este contacto tiene en la con- formación de determinadas características del español 1 – sean argumentos más que sufi- * Sara Gómez Seibane ha estudiado Filología Hispánica en la Universidad deDeusto (Bilbao)y es miem- bro del grupo de investigación SAI (Seminario Alfonso Irigoien). Sus áreas de trabajo son el ámbito norteño vasco-románico y la filología y tecnología en la edición de textos, la primera de las cuales está desarrollando en su tesis sobre concordancia nominal a partir de documentos medievales del País Vasco. Asimismo junto con otros integrantes de dicho grupo, está editando documentos de la zona vasca entre los siglos XVI y XIX. Actualmente, es docente de Lengua Española en la Universidad de Castilla-La Mancha en Ciudad Real. José Luis Ramírez Luengo es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Deusto (España), desarrolla su labor docente en estos momentos en la Universidad de Jaén (España). Ha investigado en diversas instituciones de Europa y de América Latina, y ha impartido docencia en diferentes universida- des de Uruguay, Argentina, Bolivia, Chile y Brasil. Su ámbito de investigación fundamental lo constitu- ye la historia de la lengua española, tanto en España como en América, así como el contacto lingüístico del español con el portugués; sobre tales temas ha publicado diversos trabajos y reseñas, entre los que destacan Breve historia del español de América (Madrid: ArcoLibros, 2007) y El español en sus textos (con C. Pérez Cordón; Lugo: Axac, 2007). 1 De hecho, Alarcos Llorach (1982: 13) considera que el bilingüismo vasco-románico de las tierras del alto curso del Ebro “es responsable de las especiales características que adoptó el romance castellano. Características que, para decirlo rápida y esquemáticamente, se reducen a ser un latín mal aprendido por indígenas que tendrían por lengua propia el vasco o algún dialecto íntimamente emparentado con éste. De otro modo: el castellano es, en el fondo, un latín vasconizado, una lengua que fueron creando gentes eusquéricas romanizadas”. En este sentido, algunas cuestiones en el plano fonético-fonológico como el betacismo, la configuración de un sistema vocálico de cinco unidades, o la desaparición de la /f–/ inicial latina constituyen apartados de obligado estudio en todas las gramáticas históricas o historias de la len- gua española (Menéndez Pidal, 1923/1956, 1962; Lapesa 1981). No obstante, aun en este contexto, los aspectos morfosintácticos que se pueden desprender de este secular contacto de lenguas han gozado de menor atención; en relación con esto, caben citar las aportaciones de López García (1985, 1985b) con- cernientes a las influencias mutuas en este nivel lingüístico, que dieron lugar a una polémica en la que intervinieron Trask y Wright (1988), y de nuevo el propio López García (1988). RILI V (2007), 2 (10), 221-240 RILI10-01 21/9/07 10:55 Página 221