PÉREZ CONSTANZÓ 1 LA FUNCIÓN DE LA FILOSOFÍA Y LA DOBLE VERDAD EN SIGER DE BRABANTE Ignacio Pérez Constanzó Mi intención en esta disertación es mostrar cómo la interpretación literal de unas palabras de Siger de Brabante sobre la función de la filosofía puede ser errónea. Propongo, a cambio, interpretarla de modo contrario. Es decir, sostengo que es posible entender unas palabras suyas en la mayor oposición al primer sentido que tienen, entender que pudo haber pensado ‘no A’ donde Siger dijo ‘A’. Esto tiene interés por sus implicancias: el tema del status epistemológico y de la función de la filosofía puede iluminar la relación entre la Teología y la Filosofía para este maestro de la Facultad de Artes; y desde allí poder analizar la acusación que durante mucho tiempo se le ha hecho acerca de la doctrina de la doble verdad. Durante mucho tiempo las obras de Siger de Brabante han quedado sin publicar, en el olvido. A fines del siglo XIX, gracias a los estudios de la filosofía medieval que promovieron el romanticismo y la encíclica WHUQLV 3DWULV, y a la difusión que le dio Ernest Renan, su figura es rescatada del olvido y, poco a poco, sus obras fueron publicándose en ediciones críticas. 1 La visión sobre este autor a fines del XIX es muy diferente de la actual. Debido a que en sus primeras obras sostuvo doctrinas heterodoxas con respecto a la fe, y a una serie de minucias históricas que condujeron a un conocimiento sobre él que fue erróneo en lo histórico y en lo doctrinal, se lo consideró el representante más puro del averroísmo al que se dirigieron las condenas de 1270 y 1277. Tal vez lo fue. Estas condenas son muchas y muy variadas, pero se ha visto que el núcleo del que se desprenden el resto de los errores es la doctrina de la doble verdad. Un examen cuidadoso de sus obras muestra una gran variación en las doctrinas que profesó. De un franco averroísmo, presente en 4X VWLRQHV LQ WHUWLXP 'H DQLPD (ca. 1269), pasa poco a poco a una postura cada vez más ortodoxa con la fe católica y, además, cada vez más tomista. 2 Dado que Siger es conocido como el mayor contrincante de santo Tomás de Aquino, y que éste tuvo una enorme influencia sobre aquél, estas apreciaciones 1 Utilizaré la edición crítica de Bernardo Carlos Bazán: Siger de Brabant, 4X VWLRQHVLQWHUWLXP'HDQLPD'H DQLPDLQWHOOHFWLYD'H WHUQLWDWHPXQGL, Publications Universitaries et Béatrice-Nauwelaerts, Louvain-París, 1972. 2 La influencia de Tomás en este autor es innegable. En mucho temas hay igualdad en las posturas, pero esto no implica necesariamente causalidad alguna por parte de Tomás. Sin embargo, en otros casos se ve una variación doctrinal en Siger. Cf. /HIqYUH, Charles, 6LJHUGH%UDEDQWDWLOLQIOXHQFHVDLQW7KRPDV", en ‘Mélanges de science religieuse’, 31 (1974), págs. 203-215 y %D]iQ, Bernardo Carlos, /HGLDORJXHSKLORVRSKLTXHHQWUH6LJHU GH%UDEDQWHW7KRPDVG$TXLQ$SURSRVGXQRXYUDJHUHFHQWGH(+:pEHU23, en ‘Revue Philosophique de Louvain’ 72 (1974), págs. 53-155.