El desarrollo de los intercambios económicos entre España y el Magreb desde la segunda mitad de los noventa Iván Martín La segunda mitad de los noventa ha supuesto ciertamente la consolidación e intensificación de los intercambios económicos hispano-magrebíes tanto desde un punto de vista institucional como en volumen. Institucionalmente, se ha definido un marco jurídico estable que en principio pretende garantizar las relaciones fluidas propias de socios preferenciales y estratégicos. Los instrumentos han sido los Tratados de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación firmados con Marruecos (julio de 1991), Túnez (octubre de 1995) y Argelia (octubre de 2002), concretados mediante los Acuerdos Marco de Cooperación Económica y Financiera de 1988 con Marruecos, de 1991 con Túnez y de julio de 2000 con Argelia, y los sucesivos Protocolos de Cooperación Financiera. Con Marruecos, las últimas dos renovaciones del Acuerdo se han producido en 1996 (hasta diciembre de 2001), con una línea de créditos FAD por valor de 900 millones de €, que expiró habiéndose utilizado efectivamente menos de la mitad) y de nuevo en diciembre de 2003 (hasta 2007), por importe de 300 millones de €. En el caso de Túnez, el firmado en junio de 1997 y renovado en septiembre de 2001 (pendiente de renovación desde septiembre de 2003, con una línea de créditos FAD de 105 millones de €. Con Argelia, renovado por última vez en octubre de 2002 por dos años (por un montante de 100 millones de € de créditos FAD). A todo esto hay que sumar los Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones y los Convenios para evitar la Doble Imposición y otros acuerdos sectoriales. EXPORTACIONES ESPAÑA-MAGREB (MILLONES DE €) Sin embargo, a falta de una dinámica de integración magrebí que España tampoco ha sabido impulsar, durante todo este período las relaciones entre España y sus países vecinos del Sur no han superado el marco estrictamente bilateral, por lo que deben analizarse para cada uno de los tres países por separado. Ni siquiera iniciativas multilaterales como la Asociación Euromediterránea –los tres países han firmado Acuerdos de Asociación con la UE- o el diálogo político 5+5 han servido para crear los cimientos de un auténtico espacio económico hispanomagrebí que podría beneficiar tanto al desarrollo de estos países como al propio crecimiento de la economía española 1 . IMPORTACIONES ESPAÑA-MAGREB (MILLONES DE €) En cuanto a la intensidad de los intercambios económicos propiamente dichos, predomina sobre todo el comercio bilateral, que ha mostrado una tendencia sostenida a aumentar desde 1995, hasta el punto de que el volumen total de comercio (importaciones más exportaciones) prácticamente se ha triplicado (pasando de algo menos de 3.000 a más de 8.000 millones € en 2003), aunque la mitad de ese incremento en términos absolutos corresponde a las importaciones de hidrocarburos de Argelia. En cualquier caso, los tres países del Magreb central importan ya más que los trece países de Sudamérica juntos, y las exportaciones a la región presentan tasas de crecimiento anual acumulado superiores al 15% (se han más que duplicado en los casos de Marruecos y Túnez), salvo en el caso de Argelia, en el que prácticamente se han estancado (véase el gráfico 2 ). En cuanto a las importaciones (véase el Gráfico), también han mostrado un fuerte dinamismo, duplicándose a lo largo del período 1995-2003 en el caso de Túnez y triplicándose en el de Marruecos. Mención aparte merece el crecimiento de las importaciones de petróleo y gas de Argelia, que prácticamente se han cuadruplicado en ese período, especialmente a partir del año 2000, y que por sí solas suponen desde entonces, con un nivel ligeramente superior a los 3.000 millones € anuales, el 40% de los intercambios comerciales hispano-magrebíes totales. Como consecuencia de ello, el saldo comercial presenta una evolución claramente diferenciada por países. Mientras que en el caso de Marruecos y Túnez se ha consolidado en los últimos cinco años un superávit comercial anual favorable a España pró- ximo a los 400 millones de dólares, en el caso de Ar- gelia se ha incrementado sustancialmente, hasta si- tuarse en niveles consistentes de déficit por encima de los 2.000 millones de € (ver el gráfico). En términos relativos, estas cifras han supuesto que el Magreb haya ganado algo de peso en el comercio exterior español, aunque siga siendo un 68