MONTLLEÓ (LA CERDANYA, LLEIDA), UN YACIMIENTO MAGDALENIENSE DE ALTA MONTAÑA AL AIRE LIBRE EN LOS PIRINEOS CATALANES Mangado, X. 1 ; Mercadal, O. 2 ; Fullola, J.M. 1 ; Esteve, X. 1 ; Langlais, M. 1 ; Nadal, J. 1 ; Estrada, A. 1 ; Bergadà, M.M 2 1 Seminari d’Estudis i Recerques Prehistòriques (SERP). Dto. de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología Universidad de Barcelona 2 Museu Cerdà de Puigcerdà RESUMEN En este trabajo presentamos por primera vez los datos relativos al yacimiento magdaleniense al aire libre de Montlleó (Prats i Sansor, la Cerdanya, Lleida). Situado a 1130 m. sobre el nivel del mar, a la orilla del río Segre y con una fecha radiocarbónica de 15440 ± 80 BP, este asentamiento de alta montaña se halla enclavado en una posición clave para entender el tránsito norte-sur a través del eje Tech-Segre durante el Paleolítico Superior. Abordado desde una perspectiva interdisciplinar Montlleó ha empezado a ofrecer un conjunto de resultados que merecen ser conocidos por la comunidad científica (fauna, materias primas, distribución espacial, sedimentología y tecnología lítica). ABSTRACT We present for the first time the results of the work performed at the Magdalenian open air site of Montlleó (Prats i Sansor, la Cerdanya, Lleida). Located 1130 m above the sea level, to the bank of the river Segre, this site is placed at a key position to understand the north-southern transit through the Tech-Segre axis during the Upper Palaeolithic period. From an interdisciplinary perspective (fauna, raw materials, spatial analysis, geomorphology and lithic technology), this site, radiocarbon dated 15440 ± 80 BP, offers a series of results that they deserve being known by the scientific community. PRESENTACIÓN El yacimiento de Montlleó fue descubierto en 1998 por el Sr. Jordi Grimao en el transcurso de unos reconocimientos del terreno del sector central de la Cerdanya. Conocedor de la singularidad de los materiales líticos aparecidos, propios del Paleolítico Superior, comunicó su hallazgo a la dirección del Museu Cerdà de Puigcerdà; su responsable, O. Mercadal, contactó con el SERP de la Universidad de Barcelona, que solicitó el permiso de excavaciones para el año 2000. Desde aquel momento se han desarrollado cuatro campañas, que nos permiten hacer un primer balance de la importancia que la situación geográfica, la cronología y las evidencias materiales recuperadas otorgan a este asentamiento. SITUACIÓN DEL YACIMIENTO El yacimiento de Montlleó se localiza a 1.130 m. sobre el nivel del mar, sobre un pequeño afloramiento de conglomerado de época postmiocena, probablemente Villafranquiense. Se halla en el municipio de Prats i Sansor, en el límite de la provincia de Lleida, colindante con la de Girona (fig.1). Se trata de un asentamiento al aire libre fechado a inicios del Magdaleniense medio. De los restos recuperados antes de iniciarse la primera campaña, bien situados estratigráficamente, se seleccionó un diente de caballo del que obtuvo una primera datación, OxA-9017, de 15.440± 80 BP (Bronk Ramsey et al. 2000; Fullola 2001) sin calibrar. Esta cifra venía a confirmar los datos arqueológicos desprendidos de la observación de los restos recogidos, caracterizados por los triángulos escalenos como elemento diagnóstico más claro en lo lítico, y por la macrofauna, con caballos y ciervos como animales mejor representados. LA EXCAVACIÓN Con los antecedentes que acabamos de describir nos enfrentamos a la excavación propiamente dicha. La excepcionalidad del yacimiento residía no tan sólo en su cronología, poco habitual en la vertiente meridional pirenaica, sino en su situación, en el centro de la Cerdanya, un gran valle cerrado de difícil acceso, que sin embargo, en aquellos momentos iniciales del Tardiglaciar, se situaba en una de las pocas rutas transitables para los grupos magdalenienses pirenaicos, la del eje Tet–Segre a través del coll de la Perxa. La intervención inmediata sobre el yacimiento se justificaba por los procesos erosivos causados por las antiguas minas de lignito en galería, excavadas en las inmediaciones del sitio, que ponían en peligro la integridad del yacimiento. Uno de los objetivos al emprender la labor de campo era establecer los límites de la zona de ocupación. Se abrieron, con esta finalidad, tres sectores sitos en los bordes del corte estratigráfico