J atarrambla –o Zemla– ha quedado en la historia del Sahara Occidental como el lugar de memoria que marca el inicio de una conciencia de identidad como pueblo y de una resistencia a la colonización del territorio. La manifestación reivindicativa de unos 3.000 saharauis concentrados en la explanada junto a las Casas de Piedra en El Aaiún, fue brutalmente reprimida por el ejército español el 17 de junio de 1970, con un saldo de muertos y heridos y con la desaparición del líder del movimiento, Mohamed Bassiri, cuyo rastro tras su detención por las autoridades se esfuma sin que nunca se haya promovido una investigación que esclarezca los hechos y se interrogue sobre su paradero. Tan sólo Esquerra Republicana de Catalunya ha pedido recientemente al gobierno español la investigación de esta desaparición. Cuarenta años después, el campamento de protesta de Agdaym Izik y su desmantelamiento violento con todas las secuelas trágicas que se han suce- dido, quedará también como un hito en la historia de la resistencia saharaui por su autogobierno. Lo que podía haber sido el principio de una autogestión para encontrar una vía de solución pacífica y negociada a un conflicto que dura ya 35 años, Sahara-Marruecos: el miedo a la autonomía Bernabé López Bernabé López es director del Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos (TEIM) de la Universidad Autónoma de Madrid. 2 POLÍTICA EXTERIOR ENERO / FEBRERO 2011