208 LA NECRÓPOLIS FENICIA DE CAMPOS ELÍSEOS (GIBRALFARO, MÁLAGA). PRIMERA CAMPAÑA DE EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS ALEJANDRO PÉREZ-MALUMBRES LANDA JUAN ANTONIO MARTÍN RUIZ Resumen: Se ofrecen los resultados de la primera campaña de excavaciones realizadas en la necrópolis de Campos Elíseos (Gibralfaro, Málaga). Se han excavado una decena de tumbas de los siglos II-I a. C., junto a algunos materiales no asociados a dichas estructuras, datables en el siglo VI a. C. Abstract: We present the results from the first stage of the archaeological works carried out in the Campos Eliseos necropolis (Gibralfaro, Malaga). We have excavated ten graves from the II-I centuries b. C. together with some archaeological pieces not related to those graves wich date back to the VI century b. C. INTRODUCCIÓN Aunque se conocen referencias sobre esta zona de enterramiento que se remontan al siglo XIX y comienzos del XX (Guillén, 1984: 453; Rodríguez de Berlanga, 1973: 71; 1995: 163), lo cierto es que ésta había caído en el olvido hasta el punto de no contemplarse en los recientes estudios sobre la Málaga fenicia y romana. Las intensas lluvias que cayeron sobre la capital malagueña durante la primavera de este año propiciaron un ligero corrimiento de tierras que sacaron a la luz algunos huesos en un talud (nuestra estructura núm. 1), que pronto llamaron la atención de los vecinos, lo que atrajo a la prensa y autoridades a fin de determinar su natu- raleza y cronología (figura 1). Constatado su carácter de enclave arqueológico, se obtuvo la necesaria autorización y financiación de una primera campaña de excavaciones por parte de la Dirección General de Bienes Culturales de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, actuación que se llevó a cabo durante el mes de julio de dicho año y de la que hemos dado ya algunas noticias (Martín, Pérez- Malumbres, 1999a, 1999b., e. p.; Pérez-Malumbres, Martín, 1997; Pérez-Malumbres, Martín, García, e. p.). A tal fin se realizó un sondeo (corte 1), que tuvo que ser ampliado en uno de sus extremos (figura 2), hasta cubrir una superficie total de 42 m. cuadrados, en los que se excavaron un total de diez sepulturas, detectándose otra más en el perfil que no pudo ser excavada. Un hecho a tener en consideración es la plantación de pinos emprendida en la zona tras la contienda civil española, que ha afectado a los ente- rramientos, destruyendo algunos y arrasando sus cubiertas. LAS ESTRUCTURAS FUNERARIAS Sepultura núm. 1. Es ésta la tumba que propició la intervención emprendida, resul- tando casi totalmente destruida. Los escasos datos que tenemos sobre la misma impiden señalar con seguridad el tipo de sepultura al que pertenecía, aun cuando parece tratarse de una fosa que recubriría las paredes de su interior con una capa de yeso. Contenía una inhuma- ción. Su ajuar, recogido a los pies del perfil, estaba formado por un anillo de bronce, dos fragmentos de carenas de ánforas, doce frag- mentos amorfos, uno de un cuenco, un fondo, un borde de forma indeterminada y fragmentos de dos ungüentarios helenisticos. Sepultura núm. 2. Estrecha fosa de tendencia rectangular con esquinas algo redon- deadas excavada en la roca. En su interior se localizó una inhuma- ción en decúbito lateral derecho con dos fragmentos de ungüenta- rios helenísticos y una concha de mejillón. Sepultura núm. 3. Fosa similar a la anterior que contenía, igualmente, una inhuma- ción en la misma posición. Su ajuar estaba integrado por tres frag- mentos de otros tantos ungüentarios helenísticos y trece fragmentos amorfos cerámicos. Sepultura núm. 4. Fosa excavada en la roca de tendencia cuadrada. Se localizó una incineración sobre la que se depositaron un plato y un vaso de pare- des finas que se colocaron sobre los huesos. Antes de su alteración parcial por las raíces de los árboles, debió contener también un pen- diente de cobre o bronce, no localizado en el transcurso de la exca- vación, pus el examen antropológico realizado ha señalado que en las sienes existen restos de óxido cúprico que estuvo en contacto con el hueso tras el fallecimiento del individuo (figuras. 3-4). Sepultura núm. 5. Fosa excavada en la roca con cubierta de lajas de pizarra y late- ral de ladrillo. Dentro de la misma se encontró una inhumación en decúbito lateral derecho. Ajuar formado por un fragmento de cuen- co, otro de una bisagra cilíndrica de hueso, un fondo, ocho amorfos y un fragmento de tapadera. Aparecieron, además, restos de morte- ro que recubrían las paredes de la tumba (figura 5). Sepultura núm. 6. Cista de forma rectangular con base de mampostería de pizarra y alzado de tapial con paramentos de sillarejos de travertinos. Suelo de tierra apisonada con restos de yeso que revestiría el interior. Contenía restos alterados de una inhumación infantil y dos incine- raciones de adultos, además de abundantes huesos de fauna. Ajuar muy extenso compuesto por cincuenta bisagras de hueso, una tapa- dera de arcilla y parte de otra, once ungüentarios helenísticos y seis de bulbo en cerámica, así como otro de bulbo de vidrio azul, un prisma de piedra, dos fragmentos de plomo y un amuleto de arcilla en forma de disco (figuras 6-11). Sepultura núm. 7. De tipo indeterminado. Se hallaron restos de una incineración. Ajuar compuesto por un fragmento de olla, dos de ungüentarios helenísticos, un borde, un fondo y un fragmento carenado. Sepultura núm 8. Fosa excavada en la roca de tendencia irregular. El rito utilizado en este caso fue la incineración del difunto. Su ajuar, también situa- do sobre los restos óseos, constaba de tres ungüentarios helenísticos situados sobre los restos óseos. Sepultura núm.9. Tumba de tipología indeterminada que contenía una inhumación y facilitó restos de mortero. Ajuar constituido por un fragmento de