61 L. H. Luna y E. I. Baffi : CONICET, Museo Etnográfico J. B. Ambrosetti (Facultad de Filosofía y Letras, UBA), Moreno 350 (1091), Capital Federal, Argentina. E-mail : luna@mail.retina.ar, eibaffi@mail.retina.ar. M. A. Berón: CONICET, Museo Etnográfico J. B. Ambrosetti (Facultad de Filosofía y Letras, UBA), Moreno 350 (1091), Capital Federal, Argentina. INCUAPA, UNCPBA. E-mail : monberon@mail.retina.ar. El rol de las estructuras formales de entierro en el proceso de complejización de las poblaciones cazadoras-recolectoras del Holoceno tardío Leandro H. Luna, Elvira Inés Baffi y Mónica A. Berón Introducción El Sitio Chenque I (Parque Nacional Lihué Calel, provincia de La Pampa) es una estructura funeraria emplazada en un espacio calificado, conformada por numerosos entierros correspondientes a individuos de ambos sexos y con rangos de edad com- prendidos entre finales de la gestación y adultos maduros. De acuerdo con la informa- ción radiocarbónica disponible hasta el momento, puede establecerse que este sitio ha sido utilizado en forma recurrente durante un lapso temporal de por lo menos 700 años durante el Holoceno tardío (Berón et al. 2000, 2002). En este trabajo se ofrece información vinculada con las conductas de reutilización intensiva y prolongada de este sitio como lugar referencial, y se discuten diferentes posturas teóricas que evalúan la significación de la aparición de áreas formales de entierro en contextos cazadores- recolectores. La aparición de las mismas ha sido vin- culada por diversos autores con procesos de reducción de la movilidad, sedentarización gradual y demarcación territorial, los cuales forman parte de situaciones de incremen- to de la complejidad social (Buikstra y Charles 1999; Saxe 1970). Aquí se plantea que las conductas de reutilización intensiva de un espacio acotado y de funcionalidad es- pecífica durante un lapso prolongado podrían constituir un rasgo significativo para evaluar estos procesos. Se suscribe a la posición teórica que considera que el concepto de complejidad no es operativo en sí mismo para comprender el cambio cultural en sociedades cazadoras- recolectoras. Este debe ser entendido como un proceso con diferentes gradientes y trayec- torias en los cuales distintos tipos de rasgos en cada caso (aumento demográfico, incre- mento de las actividades rituales o simbólicas, especialización tecnológica y artesanal, señalización territorial, etc.) pueden dar cuenta de cambios económicos, políticos, tecno- lógicos, ideológicos, etc., conducentes al proceso de complejización social (Earle 1987; Feinman y Neitzel 1984; McGuire 1983, 1996). Para ello es preciso tener un conocimiento del contexto arqueológico regional y conocer la trayectoria temporal de los rasgos diag- nósticos seleccionados.