1 EL USO ESTRATÉGICO DEL CONOCIMIENTO 1 Juan Ignacio Pozo, Carles Monereo, Montserrat Castelló. Introducción: cuando aprender es el problema Imagine el lector que debe enfrentarse a una tarea ingrata, que sigue aún ocupando a muchos alumnos, como aprenderse la tabla de los elementos químicos o Sistema Periódico, de la que probablemente el lector tenga un ingrato recuerdo de sus años escolares. ¿Qué puede hacer para abordar el temido examen del próximo miércoles con mayor probabilidad de éxito? Sin duda, la forma más fácil e inmediata, la que rutinariamente pondrán en marcha la mayoría de esos alumnos, será repasar esa larga lista de nombres, símbolos y números una y otra vez, oralmente o por escrito, hasta lograr reproducirla con exactitud. Pero tal vez la lista de símbolos y características de los elementos sea demasiado larga para aprenderla por simple repetición. En ese caso, será necesario recurrir a algún truco o sistema mnemotécnico que permita elaborar el material de aprendizaje, relacionando los elementos entre sí mediante algún sistema externo a la propia tabla, como por ejemplo formando palabras (por ej., chalina para Ch, Li, Na, o baconiano para B, C, N, 0) o incluso frases con los símbolos químicos, lo que sin duda ayudará a recordarlos más fácilmente en el momento del examen. Pero no es fácil encontrar palabras para todos los símbolos, al menos respetando el orden de la tabla, o incluso si se encuentran, pueden conducir a errores en el recuerdo (por ejemplo, tras recordar baconiano ¿el símbolo del nitrógeno era N o Ni?). Así las cosas, el lector puede recurrir a un procedimiento aún más complejo, pero sin duda más eficaz, para aprender el Sistema Periódico: buscar las relaciones dentro de la propia tabla, es decir, intentar recordar los elementos a partir de su propia organización. Así, podría ver que todos los elementos de la primera columna de la abla Periódica tienen una estructura cuya serie acaba con un 1. Si sabe lo que esto significa -que tienen un único electrón en su última capa- le ayudará a recordarlos mejor. De hecho, la distribución de los elementos en la tabla no es aleatoria, sino que responde a la organización interna del Sistema Periódico. Organizar esos elementos, o esforzarse por hallar su propia organización, puede ser la forma más eficaz de aprenderlos, ya que posiblemente producirá un aprendizaje más duradero y transferible, dos rasgos que deben definir a todo buen aprendizaje (Pozo, 1996). De hecho, el lector podría hacer muchas cosas diferentes ante el problema de tenerse que aprender el Sistema Periódico. Las que hemos ilustrado, repasar, elaborar y 1 Capítulos extraídos del libro : Coll, C.; Palacios, J. y Marchesi, A. (coord.). Psicología de la educación escolar. Madrid: Alianza Editorial, 2001; 211-258.