Revista de Artes Marciales Asiáticas Volumen 1 Número 1 - 2006 85 REVISIONES evidencia a todo aquél que se enfrentaba con él. Es curioso que ni Funakoshi ni el pro- pio Motobu estuviesen presentes en la reu- nión del 36 para unificar katas en la cual sí se encontraba Miyagi. Todas estas cuestio- nes se plantean al lector desde la lectura detallada de este libro. Libro por cierto, englobado dentro de la tradición histórica y cultural del kárate; apto para los practicantes y público en general que deseen saber más sobre este arte pero que no busquen aplica- ciones técnicas o prácticas de combate. Al estar centrado en la figura de Motobu lo considero imprescindible para cualquier artista marcial ya que de su lectura podrá sacar muchas conclusiones y deducciones lógicas que yo no voy a destapar aquí. Eso sí, el libro ofrece una visión muy particular de la historia del kárate a través de Kohaku Iwai. Evidentemente la historia y cultura del Kárate de Okinawa poseen matices mucho más amplios. La aportación de las obras de Motobu confieren al libro un valor añadido y merece la pena tenerlo en la biblioteca. Si no se conocen los originales de las obras, lo cual ocurrirá en la inmensa mayoría de los lectores, la mutilación de las mismas no ten- drá mayor importancia para quien desee recrearse en la historia antigua del kárate y de sus protagonistas menos conocidos, al menos en Europa, como ocurre con el legen- dario Chooky Motobu. > EL SENDERO PACÍFICO. GUÍA DE LAS ARTES MARCIALES PARA NIÑOS POR CLAUDIO IEDWAB Y ROXANNE STANDEFER Barcelona: Ediciones Oniro, 2002 120 páginas. 23,5x18,5 cm. Ilustraciones I.S.B.N.: 84-9754-028-X • 10,50 Revisión por Raquel Escobar Molina Con la obra El Sendero Pacífico, los autores Claudio Iedwab y Roxanne Standefer nos ofrecen la visión más filosófi- ca y educativa de las artes marciales. Se trata de un ejemplar didáctico, donde se presen- tan términos trascendentales como honesti- dad, disciplina, humildad, control personal o colaboración, valores que todo estudiante de artes marciales debe adquirir para apren- der la lección más importante de todas: res- peto al prójimo y a sí mismo. Desde el punto de vista formal, El Sendero Pacífico proporciona una lectura amena, fácilmente asimilable, con un estilo sencillo y próximo al público a quien se diri- ge: los niños. El libro está dividido en diez capítulos, donde a través de cuentos y anéc- dotas se presentan temas significativos de forma clara, concisa y evitando excesivos tecnicismos que pueden entorpecer la com- prensión del texto. Este lenguaje permite un acercamiento grato a las ideas que se quie- ren transmitir, aunque ocasionalmente los autores redundan en sus reflexiones. El capítulo introductorio define voca- blos tan característicos como Dojo y Sensei: el primero alude al lugar para aprender y actuar, donde la actitud más importante es la cortesía; el segundo se refiere al maestro, el que guiará al alumno en su aprendizaje. Mediante estos conceptos se pasa al capítu- lo siguiente, que versa sobre el comporta- miento que un estudiante debe adoptar den- tro del dojo, un auténtico ritual que se repi- te en cada sesión de trabajo. Así, cualquier tipo de tarea estará marcada por el respeto hacia la misma y hacia los compañeros/as que la realizan conjuntamente. En el tercer capítulo se aclaran y secuencian las diferentes partes de una clase: el calentamiento, el aprendizaje de nuevas técnicas y el perfeccionamiento de las ya adquiridas. Para esto son imprescindi- bles la voluntad y el interés del alumno/a, además de la sabiduría del sensei para que todo el “proceso de aprendizaje sea diverti- do e interesante, saludable y amistoso”. El capítulo cuarto revela la considera- ción que tienen los cinturones para desmiti- ficar juicios erróneos, ya que un color con- creto determina la capacidad del estudiante para iniciarse en habilidades de un nivel superior y no el dominio total de los conte- nidos previos. Avanzando en la lectura llegamos al quinto capítulo, donde se cuestiona la clasi- ficación o no de las artes marciales como deporte, ya que su objetivo debe ser el cre- cimiento personal con independencia del resultado en el combate. Por su parte, en el sexto se sintetiza toda la doctrina, profundi- zando en los valores propios y encauzando la aplicación de éstos hacia la vida cotidiana. No obstante, la dificultad filosófica de los conceptos hace recomendable una explica- ción adicional del maestro. El capítulo siete ofrece una visión más pragmática de las disciplinas marciales, ahondando en su utilización como defensa personal. Paralelamente se advierte que el fin último nunca debe ser la disputa y la lesión del contrario, sino el rechazo de la violencia y la protección de uno mismo. Una vez discernido el significado de arte marcial, el capítulo octavo presenta la plasmación de Disponible en: Ediciones Oniro C/. Muntaner 261, 3º 2ª 08021 Barcelona (España) Telf.: +34 93 200 72 22 Fax: +34 93 200 74 34 E-mail: oniro@edicionesoniro.com http://www.edicionesoniro.com/