MICROORGANISMOS BENÉFICOS Y EFECTIVOS PARA UNA AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE SOSTENIBLE Por Teruo Higa, Profesor de Horticultura, Universidad de Ryukyus, Okinawa Japón y James F. Parr, Microbiólogo de suelos Servicio de Investigación de Agricultura Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, Beltsville, Maryland, Estados Unidos Traducido por FUNDASES: Paula Andrea Rueda Peña, Ingeniera Agrónoma, Licenciada en Ciencias Agrícolas Centro Internacional de Investigación de Agricultura Natural PREFACIO En 1989, el Consejo Nacional de Investigación de la Academia Nacional de Ciencias emitió un reporte significativo sobre Agricultura Alternativa, definida como un sistema de producción de alimento y fibra que aplicaba herramientas de manejo e información para reducir costos, mejorar la eficiencia y mantener los niveles de producción por medio de prácticas como: rotación de cultivos, integración apropiada de cultivos y ganadería, fijación de nitrógeno con leguminosas, manejo integrado de plagas, labranza de conservación y reciclaje de deshechos de fincas como acondicionadores de suelos y biofertilizantes. El reporte fortaleció la adopción colectiva de estas prácticas por parte de los productores estadounidenses como la mejor alternativa en cambio del continuo e intensivo uso de fertilizantes químicos y pesticidas, los que han deteriorado la calidad de nuestros suelos, agua y comida. Nuevamente, en 1993 la Academia Nacional de Ciencias manifestó sus tempranas preocupaciones cuando el Consejo Nacional de Investigación liberó un reporte sobre “Pesticidas en las dietas de infantes y Niños”, concluyendo que la población de esta edad puede estar en considerable riesgo de salud por el consumo de alimentos que contienen residuos de pesticidas. Ambos reportes levantaron considerables especulaciones sobre el futuro de los sistemas de producción agrícola basados en el uso de agroquímicos. Un creciente consenso de consumidores, ambientalistas, legisladores y productores coinciden en que las actuales prácticas de producción tendrán que cambiar considerablemente para alcanzando una reducción significativa en el uso de pesticidas en la agricultura estadounidense. La última meta de la agricultura sostenible, acorde con el Consejo Nacional de Investigación y otras fuentes, es desarrollar sistemas agrícolas que sean productivos, rentables, conservadores de energía, ambientalmente sanos, preservadores de los recursos naturales y que aseguren alimento sano y de calidad. Consecuentemente, la principal pregunta que los productores estadounidenses se están haciendo es ¿Cómo se pueden hacer estos cambios, reduciendo el uso de insumos químicos y alcanzar un aceptable nivel de sostenibilidad económica y ambiental? Una transición exitosa de un sistema de producción química a una agricultura más sostenible, depende ampliamente de las prácticas que los productores hagan para mantener la calidad de sus suelos agrícolas. En efecto, la calidad del suelo es la calve para una agricultura sostenible. No sorprende, que las practicas de agricultura alternativa, avocadas por el Consejo Nacional de Investigación, estén dirigidas a mejorar y mantener la calidad del suelo. Experiencias han mostrado que la transición de agricultura convencional a una natural u orgánica, puede envolver ciertos riesgos, tales como baja productividad inicial e incremento de los problemas de plagas. Una vez se atraviese el periodo de transición, el que puede durar varios años, los productores encontrarán un nuevo sistema productivo, estable, productivo, manejable y rentable, sin el uso de pesticidas.