«mediterraneo antico», ix, 2 , 2006 LA FICTICIA UNIÓN ENTRE CORINTO Y ARGOS ( 392-386 A.C.) * César Fornis Resumen : En este artículo defendemos que, durante la guerra de Corinto, esta polis no sufrió ningún cambio constitucional que pusiera in a dos siglos de oligarquía moderada, ni existió un acuerdo de isopoliteía con Argos, ni mucho menos dejó de existir como esta- do independiente tras una supuesta anexión argiva. Se trató de un episodio más de lucha faccional, enmarcado en un ambiente de stásis permanente propiciada por las graves con- secuencias de una contienda dirimida en su propio territorio, en el que el grupo argóilo, oligárquico y minoritario, necesitaba de las armas argivas para dominar a sus oponentes – también oligarcas, aunque laconizantes –, conservar el poder en el interior y la sym- machía con Argos, Beocia y Atenas en el exterior. No hubo, pues, ningún experimento político en absoluto. Summary : In this article we defend that, during the Corinthian War, Corinth did not undergo any constitutional change that ended two centuries of moderate oligarchy, nor existed an agreement of isopoliteia with Argos, nor stopped existing like independent state after a presumed Argive annexation. It was an episode more of factional turmoil, framed in an atmosphere of permanent stasis caused by the serious consequences of a ight dis- solved in its own territory, in which the oligarchical and minority Argophile group, need- ed the Argive troops to squash to its opponents – oligarchs as well, though laconophiles –, to conserve the power inside and the symmachia with Argos, Boeotia and Athens outside. There was not any political experiment at all. H ace siete años, en el marco de la iii Reunión de Historiadores del Mundo Antiguo celebrada en Santiago de Compostela y Trasalbe, defendimos que Corinto, durante la guerra que lleva su nombre (395-386 a.C.), ni se dotó ni le fue impuesto un ordenamiento democrático que pusiera in a dos siglos de oligarquía moderada ; tampoco existió un acuerdo de isopoliteía con Argos, ni mucho menos la absorción literal del estado corintio por el argivo, como tendenciosamente in- terpreta Jenofonte. Bajo nuestro punto de vista no se trató sino de un episodio más de lucha faccional en el que el grupo corintio argóilo, oligárquico y mino- ritario, necesitaba de las armas argivas para dominar a sus oponentes – también oligarcas, auque laconizantes –, y controlar los resortes de poder. Tales hechos se enmarcaron en un ambiente de stásis o conlicto civil permanente asociada al arra- samiento de cosechas y al enorme desgaste humano y económico provocado por una contienda que tuvo en la Corintia el principal teatro de operaciones. Nuestra valoración global no ha cambiado, pero creemos que, volviendo ahora sobre esta compleja cuestión para desarrollar nuevos argumentos y profundizar en los ya * El presente estudio se inscribe en el Projecto de Investigación Hun2007-61213.